Alumnas de la IBERO diseñan ropa para niñas y niños víctimas del 19-S

Mié, 6 Dic 2017
Son capas de ‘superhéroes’ que les pueden ayudar a dejar atrás el trastorno por estrés postraumático
  • Capas para superar el trastorno por estrés postraumático.
  • Huelen y brillan en la oscuridad.
  • Con sus capas, las alumnas ponen a la moda al servicio de las víctimas del 19-S.
  • Frida.
  • Benito.
  • Josefa.
  • Miguel.

Irina Pérez, Paola Chavero y Guadalupe Reza, alumnas de la Licenciatura en Diseño de Indumentaria y Moda de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, diseñaron ropa para niñas y niños que presenten trastorno por estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés).

La idea de confeccionar estas prendas especiales surgió luego de que las estudiantes llevaran víveres, juguetes y ropa a personas afectadas por el sismo del 19-S y que viven en comunidades en las faldas del volcán Popocatépetl, donde se pudieron dar cuenta que había muchos niños que dejaron de hablar y de comer, al parecer a consecuencia del temblor.

Tras preguntarse 'qué puede hacer la moda’ para apoyar a la gente en este tipo de situaciones de emergencia, las universitarias decidieron optar por un proyecto de diseño resiliente, que ayude a la gente a recuperarse lo mejor y más rápido posible de una crisis.

En una investigación previa al diseño de la ropa, encontraron que el temblor del 19 de septiembre, de 7.1 grados de magnitud, dañó a mil 300 escuelas; y que el PTSD puede presentarse luego de experimentar un evento traumático, como el pasado sismo.

Aunque no está claro el motivo por el cual algunas personas desarrollan el trastorno y otras no, son factores: la intensidad o duración del trauma, si se resultó herido o se perdió a alguien importante en su vida, la proximidad con el evento, la intensidad de la reacción de la persona, el grado de control que sintió sobre lo sucedido, y el grado de ayuda y apoyo que recibió con posterioridad al evento.

Las diseñadoras encontraron que, entre otras cosas, el PTSD impide dormir a quienes lo padecen, y mantiene el miedo a que vuelva a acontecer el evento que produjo el trastorno.

Como su objetivo es brindar las prendas óptimas para menores de 4 a 8 años de edad, que los ayuden a superar el trastorno, acudieron con profesionales de la psicología especializados en terapia familiar y de niños, educación y estimulación de los infantes, quienes les recomendaron: contar historias a los niños en dónde ellos resulten ser los héroes y estimular sus sentidos para tranquilizarlos.

Los superhéroes no tienen miedo

A partir de esto diseñaron y confeccionaron capas de superhéroes que cobijan a las y los niños, para que no tengan ansiedad y para que se puedan tranquilizar cuando sienten miedo. Cada capa pertenece a un ‘héroe’; un animalito animado que puede ser: una perrita llamada 'Frida', una osa de nombre 'Josefa', el gato 'Miguel' o el zorro 'Benito'; quienes regalan sus capas a los pequeños con trastorno por estrés postraumático.

Las prendas van acompañadas de una historia que en resumen cuenta que existe un monstruo debajo de la tierra que se despierta cada cierto tiempo y cuando lo hace tiembla la Tierra. 'Frida', 'Josefa', 'Miguel' y 'Benito' son un grupo de amigos que siempre habían crecido con el miedo de que el monstruo se despertara, y en el momento en que se despierta encuentran unas capas que los ayudan a protegerse y a proteger a los que quieren del miedo.

Los superhéroes les regalan a los niños sus capas porque ya no las necesitan, ya que se quitaron sus miedos, y tienen confianza y seguridad en sí mismos. Entonces están dando sus capas a los niños para que ellos también puedan superar su miedo.

Como las capas tienen el propósito de estimular los sentidos para tranquilizar y relajar a los niños, están confeccionadas con tela polar, muy suave y caliente; su forma es como la de un abrigo que abraza; incluyen gorro, que aumenta la protección y tienen orejas de animalitos; tienen incrustadas figuras que brillan en la oscuridad, para que en la noche puedan encontrar su capa fácilmente; y tienen un agradable aroma, para aumentar la sensación de tranquilidad.

Con estas capas, que pueden utilizarse en más casos donde los niños presenten algún conflicto emocional (no necesariamente sólo después de un sismo), las alumnas de la IBERO brindan a los niños una herramienta que puede ayudarles a sentirse seguros y a recuperarse de una tragedia, pues el fin es que alcancen su estabilidad emocional y puedan llevar una vida normal y feliz.

Como siguientes pasos a este proyecto, Pérez, Chavero y Reza probarán la funcionalidad y efectividad de las capas en los talleres para niños de 4 a 8 años afectados por el sismo del 19 de septiembre, impartidos por psicólogos profesionales en el Grupo Julia Borbolla (donde colabora una de las psicólogas que las asesoraron); y planean entregar diez paquetes (capa + historia), como material de apoyo a los especialistas que imparten esos talleres, para ver cómo reaccionan los niños y ver si de verdad pueden aliviar un poco el trauma.

Si la anterior prueba tiene resultados positivos, buscarán opciones de financiamiento para escalar el proyecto, con apoyo de alguna fundación que ayude a niños que sufren traumas; asimismo, plantean la posibilidad de entregar algunas capas en zonas afectadas por los sismos en los poblados visitados en las faldas del Popocatépetl.

Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM

Imágenes: Cortesía de las alumnas.


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