Alumnas indígenas IBERO reflexionan sobre su cultura e identidad en libro

Vie, 23 Feb 2018
La obra ‘Voces de la alteridad. Estudiantes de la Ibero, de pueblos originarios’ será presentada en la FIL del Palacio de Minería
Diálogo intercultural llama a reconocer las necesidades de deconstrucción y de reconstrucción de la cultura.
  • Las coordinadoras de 'Voces de la alteridad' junto con dos de las biografiadas.
  • Mtro. David Fernández Dávalos, Rector de la IBERO.

Alumnas indígenas de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México relatan sus historias de vida en el libro ‘Voces de la alteridad. Estudiantes de la Ibero, de pueblos originarios’, el cual será presentado en la ‘39 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería’.

La obra, editada por la Dirección de Publicaciones de la IBERO, consta de seis relatos elaborados como resultado de un taller biográfico que les permitió repensarse a sí mismas en al menos una triple identidad: como jóvenes universitarias, como mujeres latinoamericanas indígenas y como hablantes de su lengua materna y del español.

El Mtro. David Fernández Dávalos, Rector de la IBERO, dijo que el libro es una apuesta epistemológica situada en el intersticio de dos distintos y asimétricos modos de conocer y de situarse en el mundo: el de los pueblos originarios y el de la cultura hegemónica; dos modos distintos de habitar, de producir, de concebir el mundo, de relacionarse. “Y esos dos mundos distintos se encuentran en la vida de las protagonistas, siempre en una tensión compleja, siempre en una tensión vital, existencial”.

Las narraciones de las estudiantes dan cuenta de una trayectoria común constituida por distintos momentos: el encuentro con la cultura hegemónica; la negación del valor de la propia cultura e identidad; el reconocimiento de la subsistencia de la cultura madre, como referente identitario; la reconfiguración de su identidad compleja, mediante la apropiación de otros sentidos de vida; el replanteamiento, siempre de manera dolorosa y conflictiva, de su origen; y la oportunidad de una reinserción consciente y activa a sus comunidades de origen.

Sus relatos son fascinantes, hermosos, entrañables; y también dolorosos. “Son testimonios en realidad de un diálogo intercultural realizado externamente en la Universidad Iberoamericana, e internamente en la mente y en el corazón de cada una de las protagonistas”.

Interculturalidad

El Rector comentó que la interculturalidad que interesa a la IBERO es la que relaciona en un plano de igualdad a las culturas indígenas con la cultura hegemónica; distinta de la interculturalidad que hace interactuar a culturas mundo de latitudes distintas, como las sajonas, las orientales, las latinas.

En el caso de la IBERO, en ésta se habla de “una interculturalidad que evidencia los mecanismos de adaptación y de resistencia a las imposiciones de esas culturas mundo hegemónicas, que van desarrollando las culturas originarias”.

El Maestro Fernández Dávalos mencionó que según el sociólogo Boaventura de Sousa Santos -Doctor Honoris Causa por la IBERO- las culturas subordinadas  tienen dos desafíos delante de la cultura hegemónica:

  • Identificar los residuos etnocéntricos heredados de la colonización y presentes en la propia cultura en todos los campos vitales, desde la educación hasta la política; que es el paso o el desafío de la ‘deconstrucción’, de descubrir en la propia cultura originaria. “Yo ya tengo préstamos de la cultura hegemónica, y entonces tengo que descubrirlos para decolonizar o deconstruir”.
  • El segundo desafío, que es reconstructivo, consiste en revitalizar las posibilidades histórico-culturales de esa herencia indígena interrumpida por la colonización. 

“Estas dos tareas, de deconstrucción y de reconstrucción, se adivinan muy claramente en los relatos que nos presenta ‘Voces de la alteridad’; por un lado, las mujeres narradoras descubren cómo han sido influidas y cuestionadas por la cultura hegemónica; y por otro lado, revaloran su herencia indígena y la potencian hacia el futuro”.

“El diálogo intercultural al que estamos llamados los miembros de los pueblos originarios y nosotros, más bien miembros de la cultura hegemónica desde que nacimos, parte de reconocer estas dos necesidades de deconstrucción y de reconstrucción, en el marco de la comprensión de la existencia de una relación hegemónica entre los dos actores en diálogo. Reconocer también que no estamos de inmediato en plano de igualdad, sino que hay una relación hegemónica, de subordinación de las culturas originarias a la cultura hegemónica o mayor”.

Diálogo entre culturas

El propio De Sousa señala que entre las culturas que dialogan, por ejemplo, las culturas indígenas originarias y la cultura mayor, ha de darse una relación de inteligibilidad recíproca, que requiere de un trabajo de traducción que deberá hacer una tercera persona.

“A mí me parece que la traducción la hacen los propios individuos después de un proceso difícil de apropiación y diálogo”, consideró el Rector, y agregó que la traducción “consiste en un trabajo de interpretación entre ambas culturas, con el objetivo de identificar preocupaciones isomórficas, o semejantes, paralelas entre ellas, y las diferentes respuestas que proporcionan”. 

La posibilidad de diálogo viene dada por una hermenéutica que parte de la idea de que todas las culturas son incompletas, y por tanto pueden ser enriquecidas por el diálogo y por la confrontación con otras culturas. Esto no implica adoptar sin más el relativismo de decir, toda cultura es igual, todas valen lo mismo.

“Pero sí implica concebir el universalismo, la pretensión de universalidad como una particularidad occidental. Y presupone la idea de que es imposible la completud cultural; de que una cultura pueda universalizarse a todo mundo y que sea la cultura por antonomasia, y que tiene ya todo contemplado y todo concebido”.

En ese sentido el Mtro. David Fernández recordó que un sociólogo hindú decía que su problema era buscar lo mejor que tiene la civilización de la India y al mismo tiempo mantener viva su imaginación moderna y democrática.  “De alguna manera las protagonistas del libro se hicieron esta misma pregunta formulada de muy distintas maneras: cómo buscar lo mejor que tiene mi cultura indígena, pero al mismo tiempo ser moderno, democrático, abierto al mundo”.

Esto plantea una cuestión fundamental a quienes han sido formados en la cultura occidental, “cómo puedo mantener vivo en mí lo mejor de la cultura occidental, moderna y democrática; y al mismo tiempo reconocer el valor de la diversidad del mundo, que ésta (la cultura occidental) designó autoritariamente como no civilizado, como ignorante, como residual, como inferior o como improductivo; que es como hemos calificado como cultura hegemónica a las culturas originarias”.

Los textos de las biografiadas en ‘Voces de la alteridad’ avalan que el trabajo de traducción y de mutuo enriquecimiento puede darse entre saberes hegemónicos y saberes no hegemónicos, entre diferentes saberes, y entre saberes no hegemónicos. Asimismo tiene que haber dialogo entre la cultura mayor y las culturas subordinadas, y entre las culturas subordinadas entre sí. 

“La importancia del diálogo entre saberes no hegemónicos, entre distintas culturas originarias, reside en que sólo a través de la inteligibilidad recíproca, y entonces la consecuente posibilidad de agregación entre saberes no hegemónicos, es posible construir contra-hegemonía. Es decir, esta subordinación de las culturas originarias respecto de la cultura hegemónica sólo puede lograrse romper si las culturas no hegemónicas dialogan, se inteligen mutuamente, se agregan unas a las otras; entonces se podrá producir contra-hegemonía”.

Voces de la alteridad en la FIL

Lo que dicen en ‘Voces de la alteridad’ Ana Feliz, Floriana de la Torre, Florina Mendoza, Gloria Grácida, Edith Paucar e Isabel Saldaña, indígenas de  Oaxaca, Chiapas, Guatemala y Perú; y alumnas de la Licenciatura en Historia, y de las maestrías en Administración, Desarrollo Humano e Investigación y Desarrollo de la Educación en la IBERO, es un trabajo emocional que refleja en sus testimonios pasión, dolor y esperanza. 

Es también un trabajo emocional porque “presupone el inconformismo ante el carácter incompleto de una práctica o un saber, la inconformidad y rebeldía frente a la propia cultura y también frente a la cultura occidental impuesta como algo superior. Y es un trabajo transgresivo también porque altera la realidad dada al sublevarse contra esa realidad que me mantiene en la subordinación, en la exclusión”, consideró el Rector.

El trabajo de traducción intercultural que realiza el libro “permite crear sentidos y direcciones precarios, modestos, pero concretos; de corto alcance, pero radicales en sus objetivos; inciertos, pero compartidos. Se trata de crear justicia cognitiva a partir de la imaginación epistemológica, implica crear las condiciones para una justicia global a partir de la imaginación democrática. Este trabajo intercultural crea las condiciones para emancipaciones sociales concretas, de grupos sociales concretos en un presente, cuya injusticia es legitimada con base en un masivo desperdicio de la experiencia”.

“La transformación social que hoy requerimos exige que las constelaciones de sentido creadas por el trabajo de traducción intercultural se puedan transformar en prácticas transformadoras y en nuevos manifiestos”.

Cabe aclarar que la defensa enérgica que realizan los indígenas latinoamericanos de sus patrimonios étnicos, de su autonomía política, no está reñida con las transacciones interculturales y con la integración crítica a la modernidad. “Los tzeltales por supuesto que compran pantalones de mezclilla, ven televisión y se incorporan a la modernidad; y eso no implica una destrucción de la cultura originaria, es decir, hay una transacción intercultural, hay una integración crítica de la modernidad”.

Los pueblos indios, así como las seis estudiantes que participan en ‘Voces de la alteridad’, buscan con frecuencia utilizar las técnicas más avanzadas de producción, consumir bienes industriales, reclaman su acceso a la educación y a las comunicaciones masivas; pero esta adopción de la modernidad no es necesariamente sustitutiva de sus tradiciones. 

Al apropiarse de muchas cosas, las y los indígenas son eclécticos, “porque han descubierto que la pura preservación de sus tradiciones no es siempre el camino más apropiado para reproducirse y para mejorar su situación. No es la visión que consagra, preserva, aísla, no es la visión del gueto; es la visión del diálogo intercultural y del enriquecimiento”. 

Por eso, el Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México celebró la publicación del libro ‘Voces de la alteridad’, que ofrece la oportunidad de reflexionar cómo hay que establecer la relación entre las distintas culturas que pueblan el mundo.

La coordinación de ‘Voces de la alteridad. Estudiantes de la Ibero, de pueblos originarios’, corrió a cargo de la doctora Mercedes Ruiz Muñoz, académica del Departamento de Educación de la IBERO; y de Martha Franco García. La obra será presentada por ellas mismas en la ‘39 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería’, el jueves 1 de marzo, a las 16:00 horas, en el Salón de Firmas.

Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM

Programa de Interculturalidad y Asuntos Indígenas (PIAI) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

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