Arquitectos de la IBERO trabajan en al menos seis proyectos para apoyar a damnificados del 19-S

Lun, 12 Mar 2018
Estudiantes y docentes realizan varios proyectos en diversos municipios y comunidades de México
  • Mtra. Gabriela Estrada Díaz, coordinadora de la Licenciatura en Arquitectura de la IBERO.

Estudiantes de la Licenciatura en Arquitectura y docentes del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil (DAUIC) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México apoyan a damnificados del sismo del 19 de septiembre de 2017, en varios lugares del país.

La maestra Gabriela Estrada Díaz, coordinadora de la Licenciatura en Arquitectura, explicó que la ayuda comenzó a brindarse justo después del temblor, cuando las y los estudiantes se integraron a las brigadas organizadas por el Colegio de Arquitectos y la Casa del Arquitecto, para verificar los daños que tenían los inmuebles, y tratar de “dar tranquilidad a las personas cuyos edificios no estaban tan dañados”.

Durante el primer mes de ocurrido el sismo, los profesores de la IBERO capacitaron a sus alumnos para identificar los tipos de daños estructurales que tenían las viviendas, para posteriormente hacer las evaluaciones en diferentes comunidades en Puebla, Morelos y el Estado de México.

A partir de octubre –a mitad del semestre Otoño 2017- algunos maestros tomaron la ‘reconstrucción’ como tema de trabajo para sus clases, “entonces en lugar de estar diseñando una vivienda en un predio imaginario, que sería el ejercicio escolar, fueron a varias comunidades y diseñaron cosas específicas para esos lugares que habían sido dañados”.

A finales de octubre y hasta diciembre se fue consolidando la idea de intervenir en varias comunidades que necesitaban ayudas específicas; entre las cuales Estrada destacó, entre otros, los siguientes proyectos:

Proyecto Chimalpa. Es una comunidad en Cuajimalpa donde el gobierno delegacional empezó a repartir material de construcción a las personas cuyas viviendas resultaron dañadas. En este lugar los profesores Gerardo Velázquez y José Creixell, junto con sus alumnos, han estado dando a un grupo de familias asesorías técnicas para que reconstruyan sus casas “con buenos cimientos y buenas paredes”.

Para este proyecto en Chimalpa los arquitectos de la IBERO se vincularon con la Asociación de Colonos de Santa Fe, a través de la cual se obtendrán recursos económicos de un tercero, que permitirán reconstruir hasta 20 viviendas. 

Un segundo proyecto se hizo vinculado a la Fundación Comunitaria Malinalco. En este pueblo se evaluaron los daños en la cabecera municipal y en algunas comunidades aledañas, se hicieron propuestas de reconstrucción de viviendas y se entregaron cinco casas reconstruidas, lo que se logró con dinero aportado por la Fundación Comunitaria Malinalco.

Este proyecto arquitectónico de vivienda fue un ejercicio académico más para los alumnos, con la salvedad que aplicaron sus conocimientos a casos reales y trabajaron de cerca con los beneficiarios de la comunidad, quienes les externaron sus necesidades y expectativas.

Otro proyecto que se concretó surgió a raíz de un contacto con el Comité de Ayuda a Desastres y Emergencias Nacionales (Cadena). En este caso, aproximadamente 30 alumnos (as) de tercero a octavo semestre están reconstruyendo una vivienda para sus familias en Coajomulco, Morelos. 

“Por qué concentrarse en una casa; porque no puedes hacer 70 casas con 30 alumnos, la escala importa mucho. Entonces en varios de los proyectos la idea es más bien hacer cosas que queden como muestra, como capacitación a la comunidad, ejemplos que motiven, que indiquen que los demás lo pueden hacer también”.

En este proyecto también se está planteando hacer talleres de capacitación en autoconstrucción, una ‘escuela viva’, donde se enseñe a la gente cómo reconstruir lo que se les dañó y cómo hacer que sus casas sean más resistentes y más seguras frente a sismos. 

Otros proyectos se llevan a cabo en Juchitán, Oaxaca; y en Hueyapan, Morelos. En éstos, como en todos los demás proyectos, los arquitectos de la IBERO únicamente asesoran a la gente en cómo reconstruir sus viviendas, es decir, que ni la Universidad Iberoamericana Ciudad de México ni su Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil otorgan materiales de construcción.

El último proyecto mencionado por Estrada se realiza en San Mateo del Mar, Oaxaca, un pequeño pueblo de pescadores que resultó afectado por el sismo del 19-S, pero también por el mal manejo que ha habido del ecosistema y por cómo se han ocupado los manglares. 

A solicitud de la Fundación Loyola – que ofrece soporte institucional y financiero a los proyectos sociales y pastorales de la Compañía de Jesús en México- la IBERO trabaja en este proyecto, donde colabora con el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), realizando encuestas de diagnóstico en lo socioeconómico, para ver las afectaciones a los mercados locales.

Asimismo, la IBERO participa a través de sus profesores José María Nava, Pilar Álvarez y Samuel Aguilar, y cerca de 30 alumnos, en la elaboración de una propuesta de plan maestro para la reconstrucción del pueblo, y para hacerlo más resiliente.

Y es que los habitantes de San Mateo del Mar “están pensando cómo debe ser su pueblo, cómo deben manejar su ecosistema, cómo ligarlo con su entorno, para que no les vuelva a pasar lo mismo. Entonces más que sobre viviendas, que puede incluirse, la propuesta va a ser como un plan general para toda la localidad, de dónde asentar qué, hacia dónde crecer, qué tierras usar, qué tierras no usar”, explicó la Mtra. Estrada.

Para tal efecto, los estudiantes de Arquitectura harán en la IBERO sus planes y maquetas, que luego presentan allá; pues la idea en éste y todos los demás, es que los proyectos sean participativos, o sea, que las propuestas parten de lo que necesitan, quieren y les gusta a los beneficiarios, “para que las propuestas respondan a sus demandas”.

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Texto y foto: PEDRO RENDÓN/ICM


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