Estudiante IBERO inspira por su fortaleza en maratón de NY

Lun, 4 Dic 2017
A pesar de ser diagnosticado con diabetes tipo 1, Adrián Ortiz se enfrenta al reto de no ceder ante la enfermedad
  • Adrián Ortiz estudia el primer semestre de la Licenciatura en Mercadotecnia de la IBERO (Alberto Hernández/IBERO).

Cuando tenía 14 años, a Adrián Ortiz le detectaron diabetes tipo 1. Desde entonces, el estudiante de primer semestre de la Licenciatura en Mercadotecnia en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México se ha enfocado en hacer ejercicio, pues suele ser una de sus mejores medicinas para controlar la enfermedad.  

Su padecimiento lo llevó a correr su primer maratón Nueva York, el pasado 5 de noviembre, junto a su padre, quien lo motivó para participar en la competencia que se realiza en esta ciudad estadounidense desde 1970 y en la que se recorren los cinco distritos que la componen.

Adrián Ortiz, de 18 años de edad, forma parte de 'Duendes de Nueva York', un grupo de enfermos crónicos que surgió en España, cuyo objetivo es demostrar al mundo que se puede hacer cualquier cosa, a pesar de padecer alguna enfermedad. Su fundador es Ramón Arroyo, a quien le diagnosticaron esclerosis múltiple a la edad de 32 años, cuya historia de superación inspiró la película 100 metros (2016).  

El proyecto de Arroyo llevó a varias personas con distintos problemas de salud -como el grupo 'Corre en Rosa', integrado por enfermas de cáncer de mama, y a Adrián-  a correr uno de los maratones más famosos del mundo, con el fin de enviar un mensaje de esperanza a través de la actividad física.

“Todos corrimos el maratón y todos lo terminamos, en diferentes tiempos, pero terminamos. Queremos demostrar que, aunque tengas algo diferente, puedes lograr lo que te propongas. Que no hay porque ponernos límites”, señaló el estudiante de la IBERO.

Platicó que durante toda la competencia midió sus niveles de glucosa, se hidrató y comió muchos plátanos para tener energía. Los resultados fueron extraordinarios, pues durante los más de 42 kilómetros de trayecto, su glucosa estuvo nivelada y terminó sin problemas la ruta.

Pareciera sencillo practicar algún deporte y al mismo tiempo controlar una enfermedad, pero no es así. En el caso de Adrián, joven de origen español, tener la glucosa baja es sinónimo de peligro, por lo cual es importante la disciplina, estar al pendiente de sus niveles de azúcar y de su alimentación.

En la diabetes tipo 1 el páncreas no produce insulina. Aunque el órgano de Adrián no ha dejado de producirla completamente, no genera la necesaria y por eso tiene que inyectarse.

Correr 21 kilómetros en el maratón de la CDMX y, al poco tiempo, participar en el de Nueva York fueron dos gratas experiencias para el futuro mercadólogo, quien ahora tiene como meta prepararse para la siguiente edición del maratón de la Gran Manzana.

Valentina González/ICM


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