Estudiante IBERO triunfa en festival internacional con corto infantil

Vie, 28 Dic 2018
Aldo Sotelo, de la Maestría en Cine, ha participado con 'Polvo de Estrellas' en varios seriales a nivel mundial
  • 'Polvo de Estrellas' retrata la vida de un menor en un basurero (Cortesía).
  • Aldo Sotelo es estudiante de la Maestría en Cine (Cortesía).

Aldo Sotelo, estudiante de la Maestría en Cine de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, fue galardonado en la categoría de mejor producción nacional por su cortometraje Polvo de Estrellas, presentado en la edición 23 del Festival Internacional de Cine para Niños (… y no tan niños), que organizó la asociación La Matatena.

Éste es sólo uno de los tantos éxitos que Sotelo ha tenido con su cortometraje: ha sido incluido en festivales internacionales, entre los que destacan el TIFF Kids International Film Festival de Montreal, el BÜFF Malmo Film Festival de Suiza y el Festival de Cine de Madrid; además de diversos seriales y proyecciones que ha tenido en México.

El cortometraje trata sobre la historia de Adán, un niño que recolecta basura para ayudar a su padre, Hilario. Una visita inesperada a la escuela le hace cambiar la perspectiva de su vida.

Aldo comenzó a trabajar en Polvo de Estrellas cuando aún estudiaba la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en el Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad de México. Con apoyo del Estímulo Nacional de Cortometrajes del IMCINE, del cual fue el ganador en 2016 dentro de la selección de guiones para la realización de cortometraje, logró culminar su propuesta.

“La idea surgió cuando realicé para una clase, junto con un compañero, el documental llamado Enough to survive, en el basurero del Bordo de Xochiaca (Estado de México). Fue un proyecto en conjunto con la Universidad de Carolina del Norte, con la que trabajábamos a distancia.

“El basurero es un lugar muy hostil y con sus dinámicas propias de poder. No se puede entrar así como así. Ocultábamos las cámaras en maletas de ropa; de esta forma hicimos el documental. Ahí encontramos a una chica de nombre Sabina, quien en ese entonces tenía 25 años y tres hijos, uno de ellos se llama Brayan, de ocho de edad. Con esa experiencia y la conexión con los niños de Sabina, sobre todo con Brayan, cree esta ficción”.

En cuanto al reparto, Sotelo no buscó actores profesionales: “Lo ideal para mí hubiera sido realizar el corto con los personajes en los que está inspirado, en este caso Brayan, pero fue imposible volverlos a contactar. Así que parte del proceso de producción fue encontrar a un niño que no fuera actor, pero que estuviera cerca del contexto para hacerlo más realista”.

Said es el protagonista. El estudiante de la IBERO lo eligió después de haberle dado un taller intensivo de actuación junto con otros 10 niños que habían sido seleccionado para el casting en Faro de Oriente, una red de centros culturales. “Al final, sólo quedaron Said y José Luis. Me decidí por Said y le cambió la vida totalmente. Ahora me parece que ha hecho más cosas de actuación como comerciales y películas”.

Aldo resalta dos de los grandes retos que tuvo al rodar el cortometraje. “Es difícil trabajar con niños en un rodaje, pues la carga de trabajo es muy pesada. En este caso, tener a un niño rodando en un basurero lo complicó más, pues las condiciones son inhóspitas. Es insoportable el olor a basura, las fuentes de enfermedades son muy grandes, es un riesgo alto. Entonces, fue un reto equipar con las herramientas necesarias a Said para que pudiera soportar el ambiente y darle vida al personaje”.

Agregó: “Además, en algunas partes el piso contaba con dos o tres metros de basura. Una ocasión estábamos rodando sobre un camión recolector de unas dos o tres toneladas. Nos tardamos medio día en montar la cámara al camión, pero como el suelo era tan inestable, el camión se hundió. Sacarlo nos tomó otro medio día”.

Afirma que Polvo de Estrellas no está pensado para ser, exclusivamente, un corto para niños, aunque su protagonista sea un menor. “La idea es que tanto niños como adultos lo disfruten y reflexionen”. 

Actualmente, Sotelo está trabajando en otros proyectos, del que destaca Aulas vacías, que es parte de sus actividades de la Maestría en Cine de la IBERO. Este corto está pensado en formado de realidad virtual. Aldo quiere que las personas experimenten lo que es ser un estudiante de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa y cuáles son sus condiciones de vida.

“La IBERO me ha impulsado a hacer este tipo de proyectos sociales, donde expreses algo y la audiencia empatice”.

Ivonne Rodríguez Santiago/ICM


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