#ANÁLISIS Huachicol: saqueo, desabasto y broma

Mar, 15 Ene 2019
Esta crisis ha permitido que la sociedad se apropie de los temas públicos, afirma académica universitaria
  • Ciudadanos llenan bidones tras un derrame de combustible (Tomada de El Financiero).
Por: 
Dra. Ivonne Acuña Murillo*

El saqueo a Petróleos Mexicanos (Pemex) es ‘un claro y pequeño ejemplo’ de cómo ciertas élites políticas, empresariales y delincuenciales han hecho de México el ‘botín perfecto’. En las últimas dos semanas la estrategia de lucha en contra de la corrupción en Pemex y del fenómeno conocido como huachicol o huachicoleo, por parte del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, ha puesto en conocimiento de la sociedad mexicana, lo que por años se venía denunciando sin que autoridad alguna pusiera un freno al latrocinio de que ha sido objeto la empresa, provocando diversas formas de participación a través de las redes sociales, una de ellas las narrativas transmedia.

Ciertamente, la historia no es nueva, los indicios de este enorme fraude y de la intención previa de quebrar a la empresa para entregar sus beneficios a otros países y empresas extranjeras tiene su origen en el cambio de modelo económico, cuando ante el desgaste del paradigma del Estado benefactor se pasó al neoliberal, pero, sobre todo cuando la élite política encabezada por Carlos Salinas de Gortari decidió poner a la venta todas las empresas paraestatales, dejando para el final aquellas que simbolizaban la independencia económica del país y que por lo mismo supondrían una mayor resistencia ciudadana.

Es así como, de acuerdo con información ofrecida por el semanario Proceso, en su número 2200, cuyo tema de portada es ‘Saqueo institucional. Las entrañas del huachicoleo’ (mismo que puede verse en video en YouTube- https://www.youtube.com/watch?v=0_tGAKZ8mRs), la ‘ordeña de cuello blanco’ comenzó a operarse desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Esta fue detectada por auditores internos que desarrollaron el plan denominado Proyecto Piloto Santa Catarina que permitía identificar el robo de combustible y el mercado negro creado para su venta. Cuando los auditores denunciaron los hechos fueron despedidos o transferidos a otras áreas, como afirma Marco Antonio Díaz Tobías, responsable del proyecto y entrevistado por la misma revista.

En el artículo de Proceso se describe el fenómeno que comenzó como robo hormiga, por parte de trabajadores menores, y que terminó siendo una estructura paralela al interior de la paraestatal en la que han participado desde funcionarios, directivos, empleados sindicalizados y de confianza, contratistas, empresarios del ramo, industriales, ordeñadores de ductos, transportistas, capitanes y tripulaciones de barcos y no solamente la delincuencia organizada, por lo que se afirma que el saqueo fue principalmente operado desde dentro.

Lo anterior debe verse como un robo no sólo a Pemex sino a la nación, pues son recursos que han ido a parar a cuentas bancarias personales y dejaron de invertirse en la misma empresa o en otros proyectos productivos, así como en políticas públicas encaminadas a disminuir la pobreza y la desigualdad, mejorar la educación, crear más empleos, etcétera. La pregunta obligada en este caso es: ¿cuántos recursos más están siendo sometidos a un saqueo semejante impidiendo al país crecer económicamente y mejorar el nivel de vida de la población en su conjunto?

En este caso, no puede dejar de mencionarse el trabajo de investigación periodística hecho por Ana Lilia Pérez quién afirmó, palabras más palabras menos, que la historia de Pemex es la historia política del país. En sus libros Camisas azules, manos negras. El saqueo de PEMEX desde Los Pinos; El cartel negro. Como el crimen organizado se ha apoderado de PEMEX; y PEMEX RIP. Vida y asesinato de la principal empresa mexicana, documentó ampliamente el robo de combustibles en esta empresa.

En el libro El cartel negro, Ana Lilia detalla, por primera vez, el fenómeno del huachicol, el cual consistía en sustraer asfalto de las pipas y mezclar el restante con diversas sustancias para que no se notara la falta de lo sustraído. Lo anterior era realizado por empleados de Pemex, en un inicio en la refinería de Salamanca, Guanajuato. Con el tiempo este robo y esta estrategia de ‘completar’ se trasladó a la gasolina y al resto de los refinados, al gas licuado y al petróleo crudo y a otras instalaciones de la empresa.

Después de años de investigación periodística, Ana Lilia Pérez pudo documentar tres grandes modalidades de saqueo en Pemex: la primera, mediante la cual se extraía el 20% del combustible, vía tomas clandestinas ‘en caliente’ (perforación instantánea) y las ‘tomas paralelas’ hechas por profesionales (a querer o no, basta recordar que desde hace años se reportan desapariciones de trabajadores de Pemex) de donde se extraen automáticamente hidrocarburos en cuanto se abren los ductos principales, sin que se pueda evitar, a menos que se cancelen una a una estas tomas clandestinas o se cierren los ductos, como ha hecho el gobierno de la República.

El 80% restante se extrae mediante pipas que salen de la paraestatal con facturación falsa (doble facturación) y por la vía marítima, a través de buques que son abastecidos a partir de la ordeña, los cuales transportan combustibles de Ciudad del Carmen, Campeche, al puerto de Ciudad Madero, Tamaulipas. Ambas representan la segunda y la tercera modalidad de saqueo, explicadas en detalle por Pérez en su artículo ‘La refinería de PEMEX donde se originó la práctica del huachicol: Datos claves del saqueo’, reproducido por Proyecto Puente (https://proyectopuente.com.mx/2019/01/09/la-refineria-de-pemex-donde-se-origino-la-practica-del-huachicol-datos-claves-del-saqueo/) y en entrevista a Ciudad TV 21.2, Canal del Congreso de la Ciudad de México, el 10 de enero de 2019. (https://www.youtube.com/watch?v=uGOQBYtQITg).

Por otra parte, una de las formas de comercialización de los combustibles robados es expuesto de manera sencilla en el video ‘Que alguien me explique’ de Código Magenta, donde Ramón Alberto Garza explica cómo directivos y líderes del sindicato de Pemex vendían gasolina a mitad de precio, convenciendo a empresarios gasolineros de que no se trataba de combustible robado, sino de ‘colas y excedentes’ que se tenían en la refinería y que se identificaban como ‘mermas por evaporación’, por lo que la empresa misma autorizaba una venta del 12% del combustible; es decir, 12 de cada 100 litros podían reportarse como ‘pérdida por evaporación, traslado y manejo del combustible’, por lo que, en apariencia, no se cometía ningún delito. (https://codigomagenta.com.mx/articulo/que-alguien-me-explique/huachi-cuello-blanco)

Las cifras que permiten dimensionar el saqueo a Pemex son las siguientes: pérdidas que van desde 35 mil (según exdirector de Pemex, Carlos Treviño) hasta 66 mil millones de pesos anuales (de acuerdo con datos del gobierno actual); 147 mil millones de 2016 a 2018; el robo de más de 600 pipas diarias (cada una con capacidad para 15 mil litros) en promedio, durante 2017 y 2018 equivalente a 43 mil barriles diarios durante 2017 y 58 mil 200 durante 2018; 200 millones de pesos diarios; en 2017 se detectaron 10 mil 363 tomas clandestinas y en 2018, 12 mil 581, 41 por día durante en promedio, durante esos dos años (de acuerdo con los datos proporcionados por El Informador, el 11 de enero de 2019); alrededor de 40 mil perforaciones ilegales durante el sexenio de Peña Nieto, según informó Petróleos Mexicanos, de acuerdo con la nota del Excélsior, del 28 de noviembre de 2018; 2018 cerró con cifra record de 11,240 tomas clandestinas, según cifras de El Economista, en nota del 13 de diciembre de 2018.

De acuerdo con datos del gobierno actual, en poco más de dos semanas del plan antihuachicol, se han reducido las pérdidas en dos mil 500 millones de pesos; de las 787 pipas diarias que en promedio fueron robadas del 1 al 20 de diciembre de 2018, la cifra se ha reducido a 177 pipas diarias; esto es, 610 pipas menos al día entre el 21 de diciembre y el 7 de enero de 2019; de un pico de mil 336 pipas robadas un día de diciembre, el menor registro es el del pasado 7 de enero con 27.

Con lo que sabemos, podemos decir, primero, que la manera en la que poco a poco se fue debilitando a la empresa para después convertirla en un evidente fracaso institucional que se explicaba, primero, por la falta de inversión en nuevas tecnologías y en instalaciones como refinerías; luego por el porcentaje de sus ganancias que se iban como impuestos a Hacienda y que luego pasaban, 4 de cada 10 pesos, al gasto público, sin permitir la reinversión para, ahora, reconocer que el gran problema es el saqueo al que la empresa ha sido sometida desde dentro. Segundo, deja ver la profundidad de la corrupción política que involucra a políticos, empresarios, bandas delincuenciales y fuerzas públicas, que a la larga no informa de gobiernos mafiosos que comandan algunos de los delitos para graves del país y por supuesto el saqueo de los recursos naturales.

Ante tales evidencias, parece tonto preguntarse: ¿acaso los expresidentes Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto no tenían conocimiento de la magnitud del fraude a la nación que se estaba cometiendo? ¿Acaso no se beneficiaron de las enormes cantidades de dinero ilegal que esto produjo?

Una vez explicado muy brevemente el fenómeno del huachicol se puede transitar a un análisis somero de la palabra y sus derivaciones gramaticales.

Como ya se dijo, Ana Lilia Pérez no sólo documentó, sino que nombró por primera vez el fenómeno del huachicol en Pemex; sin embargo, aunque el término fue aplicado de manera acertada no fue acuñado por ella. La palabra se relaciona con la aguerrida etnia nómada de los Huachichiles o Huaches quienes, desde la época prehispánica, elaboraban bebidas a base de tuna, mezquites y maguey y que junto con el peyote dedicaban para usos ceremoniales. En la época actual, el huachicol remite a una bebida alcohólica adulterada, de ahí la similitud con lo descrito por Pérez.

De manera más general, el fenómeno del huachicoleo es asociado a la extracción de hidrocarburos directamente de los ductos, “chupar líquido de un tubo o poliducto por donde pasan diferentes tipos de combustibles como diesel, gasolinas, turbosinas, etcétera”, como explicó a Leo Zuckerman, en el programa televisivo La Hora de Opinar, Gerardo Rodríguez Sánchez Lara, experto en seguridad nacional. (https://www.youtube.com/watch?v=rU2IzLqBSFI). Sin embargo, la palabra huachicol o huachicoleo se ha hecho extensiva a todos los tipos de robo de combustibles en Pemex.

A sabiendas de que todas las lenguas están vivas y que se modifican lenta o rápidamente dependiendo de su uso, se puede hablar ya del verbo huachicolear, derivado del sustantivo huachicol, que a su vez ha dado lugar a nuevas denominaciones como ‘huachicuello blanco’ y al gerundio ‘huachiloleando’, el cual se deriva de la conjugación del verbo terminado en ar y que bien puede referir a lo expuesto líneas arriba en cuanto a la ‘acción de huachicolear’; esto es, de robar los combustibles producidos por Pemex utilizando diversos métodos.

Narrativa transmedia sobre el huachicoleo

Sin embargo, se propone aquí que la ‘acción de huachicolear’ incluya también las diversas formas en las que desde la ciudadanía se vive y entiende el fenómeno del huachicoleo, la estrategia gubernamental y el desabasto. Se ofrecen enseguida algunos ejemplos de la narrativa transmedia que se ha construido en las últimas semanas en torno a ello. Antes de lo cual es necesario recordar que dichas narrativas son discursos que pasan por todos los medios (TV, radio, prensa, redes sociales) y en su elaboración participan los usuarios de dichos medios.

Antes de reproducir los que parecen ser mensajes espontáneos, es conveniente hacer referencia a aquellos que siendo más elaborados y largos dan la impresión de formar parte de la campaña de desprestigio lanzada en contra de la estrategia iniciada por el gobierno federal y en contra del mismo presidente. Dicha campaña incluye no sólo los mensajes que circulan en las redes mencionadas y otras más, sino artículos periodísticos, comentarios en radio y televisión por parte de ciertos intelectuales, periodistas y personajes que desaprueban todo aquello que perjudica o no supone un beneficio para sus propios intereses. Lo anterior no supone que no existan opiniones altamente especializadas que, un afán por contribuir a la solución de los problemas, resalten aquello que no funciona o se ha hecho mal.

Es el caso de ‘Ring’, en este texto se usan y reproducen frases utilizadas por el mismo presidente como “me canso ganso”, en menciones como ‘Ganso necio’, ‘Don ganso’, ‘Señor necio’, ridiculizando las medidas tomadas para atacar el tema del huachicol con analogías como: “Le vengo a decir que acabo de cerrar la llave del agua. Es una emergencia. Los vecinos del edificio de enfrente se la robaban desde hace 30 años”, llevando a quien lee a convenir que lo hecho por el gobierno federal para detener el robo del combustible es absurdo. Como absurdo sería cerrar los bancos para que se acaben los robos.

En otro, se ofrece una elaborada explicación sobre el huachicoleo y lo erróneo de la estrategia implementada por el actual gobierno, más preocupada para desautorizar la estrategia que para ayudar a resolver el problema. En este texto, se suman temas como la declaración patrimonial de López Obrador, hecha se dice ‘para vernos la cara de imbéciles’, los viajes del presidente en avión comercial, su bajo salario, su compra en un súper, tachados como ridiculeces. De esta manera, se desvirtúa la estrategia en contra del huachicol, mezclando asuntos diversos.

Como estos ejemplos se pueden encontrar muchos otros en las diversas redes sociales que, como se dijo, bien podrían ser elaborados y difundidos por grupos políticos y económicos que buscan socavar la legitimidad del presidente y dejarlo sin el apoyo popular que le permita abatir el problema del huachicol. En este último caso destacan los tuits de los expresidentes Vicente Fox, que al robo de combustible le llama ‘justicia y no robo’ y de Felipe Calderón quien apelando a los supuestos intereses del pueblo pide a AMLO reconozca su error y desista en su intento de terminar con dicha estrategia. Evidentemente, ambos políticos buscan restar legitimidad al actual mandatario pidiendo ponga fin a su ataque a la corrupción en Pemex, cuando ellos mismos no hicieron nada al respecto.

En respuesta, algunos de los memes, mensajes y cartones políticos que circulan por las diversas redes sociales tienen como eje la crítica a ciertos personajes de la política.

En uno se hace alusión a la supuesta complicidad de algún partido político en el estado de Puebla, donde el problema del huachicoleo es más conocido. En un meme supuestamente firmado por el PAN se lee “AMLO, te exigimos restablezcas YA el servicio normal de combustibles a nuestros huachicoleros”.

En un cartón político firmado por @chavodeltoro, aparecen representados la Policía Federal, el Ejército, un cacique local, Carlos Romero Deschamps, aún líder del sindicato petrolero y el rostro de quien parece ser Claudia Ruiz Massieu, presidenta nacional del PRI.

En otro meme aparece una imagen de Javier Lozano sosteniendo una bomba expendedora de gasolina y se pide: “Comparte a Javier Lozano el santo huachicolero para que no te falte la gasolina”.

Enseguida se reproducen los mensajes y memes que apareciendo en las mismas redes sociales tienen un tono más de broma y en los que el ingenio popular hace su aparición.

En un meme, con sarcasmo se une el problema del huachicol con el de la violencia: “¡¡Aviso!! Se suspenden balaceras en Reynosa, hasta nuevo aviso, por falta de combustible. Estén al pendiente”.

En otro se lee: “Tarea: Traer 2 litros de Gasolina por Alumno. Es para un Experimento”.

En uno más se presenta el Huachihoróscopo de hoy.

Aries: tu ambición por llenar el tanque se verá frustrada, sé fuerte, solo te venderán 10 litros, además incompletos. Piscis: “Alguien llenará tu tanque de gasolina sin esperar nada a cambio, pero será hasta febrero por ahora no salgas.” Por cuestión de espacio sólo se transcriben el primer y el último signo.

Memes donde se nota la espontaneidad y la costumbre mexicana de reír de todo, hasta de las situaciones más dramáticas, son:

Aquél en que aparece Robert Downey Jr. con los ojos cerrados y una mano en el pecho, en actitud de descanso, y sobre él las frases:

“- Se acabó.

- ¿Qué cosa?

- Lo nuestro.

- ¡Hay que susto! Pensé que la gasolina del coche”.

En uno más: se ofrecen dos botellas de perfume promocionándolas como “El mejor regalo para este 14 de febrero”. En una se lee ‘PEMEX Premium USA’ y en el otro ‘PEMEX Magna’.

En otro meme se arma un juego de palabras basándose en aquel conocido trabalenguas que dice: “El arzobispo de Constantinopla se quiere desarzobispoconstantinopolizar. El desarzobispoconstantinopolizador que lo desarzobispoconstantinopolice, un buen desarzobispoconstantinopolizador será”. O en su versión más corta: “El arzobispo de Constantinopla se quiere desarzobispoconstantinopolizar y el que lo desarzobispoconstantinopolice será un buen desarzobispoconstantinopolizador”.

Así, en el meme se lee:

“México está huachicolado, ¿Quién lo deshuachicolizará? El deshuachicolizador que lo deshuachicolice buen deshuachicolizador será”.

Uno más directo donde aparece una bicicleta con el logo de
Pemex y la leyenda ‘Me la pelan’.

Memes donde Peña ofrece regresar o donde pregunta si ya bajaron los precios de la gasolina para después carcajearse porque “ahhh, no tienen”.

En un meme más, el Señor Oscuro dice: “Deseo que tengan una mañana magna y una tarde premium”.

En un meme de Los Simpson, Otto Man, chofer del autobús escolar, es entrevistado por Kent Brockman, conductor de TV, en torno a las largas filas por gasolina, a lo que Otto responde “¿Gasolina? Pensé que era para el concierto de Metallica”.

En otro se difunde un supuesto anuncio: “JUBILADO, con tiempo disponible, ofrece sus servicios para hacer cola en gasolinera”. En una más, se da la ubicación exacta de una gasolinera donde gasolina no hay, pero sí tamales verdes y rojos, muy buenos. En una especie de aviso de audio se escucha que en la gasolinera que está en la salida a “carretera libre a Colotlán, está a 14 pesos el litro, 14 pesos el litro de atole para quien vaya a festejar el Día de la Candelaria el 2 de febrero”.

En otro anuncio aparentemente oficial y en el que aparece la llamada ‘Águila mocha’ y la leyenda ‘México. Presidencia de la República’, el aviso es: “Por desabastecimiento: se cancela el ‘Programa hoy no circula’ para darle entrada al programa ‘Circula si puedes’”.

Pero no sólo se comparten memes, mensajes o cartones políticos, también se recurre a los videos como un medio para bromear o incluso informar.

Un video en el que ‘Se armó la fiesta mientras esperaban la gasolina’, se pregunta: “¿Y tu país cómo enfrenta sus problemas?”. En el video se observa una banda tocando en una gasolinera y a algunos artistas y gente que espera bailando y cargando garrafones (bidones) vacíos en espera de poder llenarlos.

En otro video se ve transitar por una carretera a un payaso con su camioneta llena de globos en camino a algún evento. Al quedarse sin gasolina, saca del auto una minúscula bicicleta en la que decide continuar su viaje.

Existe también un video donde un usuario de WhatsApp bromea diciendo que no hay gasolina, pero si muchas cervezas en el súper por lo que no hay de qué preocuparse.

Circulan igualmente mensajes más largos donde algunas personas se toman más en serio la cuestión del huachicoleo y la estrategia gubernamental para tratar de explicar a las demás personas en que consiste el problema.

En uno, por ejemplo, se lee: “Para todos los desesperados, que no toleran formarse en la gasolinera. Y que insisten en afirmar que es mejor que se siga vendiendo huachicol a tener que esperar para cargar. ¿Se han puesto a pensar que los mismos gobiernos que planearon el saqueo de Pemex y que inventaron que se trataba de narcotraficantes que perforaban ductos, fueron los que crearon el gasolinazo para aumentar sus utilidades cuando las gasolineras les comprobaban su gasolina robada?”. El texto continúa en el mismo tono, tratando de hacer reflexionar a quien lee.

Igualmente, se comparte información del gobierno donde se enlista una serie de pasos para disminuir la crisis de desabasto, buscando una mejor distribución del combustible y se afirma: “Limpiar de corrupción a PEMEX y cuidar los recursos de México es tarea de todas y todos. ¿Cómo ayudar ante los retrasos de distribución de gasolina?”.

También se utilizan aplicaciones oficiales y no oficiales donde se indica a los usuarios la ubicación de las gasolineras donde hay combustible, las horas de espera y el número de coches formados. Igualmente, existen grupos de WhatsApp donde vecinos comparten información de las gasolineras cercanas cerradas o abiertas, abastecidas o no, precio de las gasolinas, etc.

De tal manera, se puede observar como el desabasto de gasolina, en razón del ataque al huachicoleo, ha dado origen a una serie de manifestaciones ciudadanas que van del enojo a la broma, pasando por el sarcasmo, la crítica política, la organización y la solidaridad.

Asimismo, se da cuenta también del enorme apoyo ciudadano con que cuenta el actual presidente de la República en su lucha en contra de la corrupción en Pemex y que se ve reflejada en mensajes de Twitter, Facebook, YouTube, memes, comunicaciones directas en programas de radio, etc., los cuales no se reproducen por cuestión de espacio.

Como dato baste decir que de acuerdo con la encuesta realizada por el periódico Reforma, publicada el 11 de enero, el 73% de personas encuestadas está de acuerdo en acabar con el robo de combustible a Pemex, aunque no haya gasolina por un tiempo, contra un 18% que prefiere se garantice el abasto de gasolina, aunque haya robo de combustible a Pemex.

En encuesta de Consulta Mitofsky, publicada este 14 de enero por El Economista, se afirma que el 56.7% cree que la estrategia contra el robo de gasolina es correcta.

Finalmente, cabe decir que el uso de las redes sociales a través de las narrativas transmedia permite a la ciudadanía el involucramiento directo en temas tan importantes como el saqueo a Pemex.

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*La Dra. Ivonne Acuña Murillo es académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la IBERO


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