IBERO y Servicio Jesuita desarrollan proyectos para evitar la migración

Jue, 12 Jul 2018
Construyen parques acuáticos para generar empleos en el estado de Hidalgo
En otras comunidades han trabajado con la salud emocional de los pobladores y en la creación de bancos para el ahorro
  • La comunidad de Tecozautla tiene larga tradición migratoria (Fotografía Ignacio Rosalanda)
  • este pueblo mágico se encuentra en Hidalgo. (Cortesía).
  • Entre sus atractivos se encuentra el sitio arqueológico el Pahñú. (Cortesía)

Tecozautla es un pueblo mágico localizado en el estado de Hidalgo. Pese a que es un paraíso natural con alto potencial turístico, su población tiene una larga tradición migratoria. Por esta razón, la Red de Servicio Jesuita a Migrantes y el Servicio Jesuita a Refugiados trabaja con la comunidad en el desarrollo de proyectos sociales para evitar la migración de sus habitantes hacia Estados Unidos.

El Padre Arturo González, director de esta organización, platicó que a partir de la experiencia generada en otras regiones del país se decidió poner en marcha proyectos sociales para atender a los pobladores de Tecozautla, quienes tradicionalmente migran a Estados Unidos en busca de oportunidades.

En dicha comunidad, la Red trabajó en identificar sus problemáticas sociales y generar propuestas. Así es como nacieron los proyectos de construcción de parques acuáticos, con el apoyo del Departamento de Arquitectura de la IBERO, que emplearán a los habitantes; y la iniciativa 'Pintando muros', en donde los abuelos platicarán a los jóvenes cómo eran las comunidades y éstos diseñarán murales para el pueblo.

“Se trata de comunicación intergeneracional. La idea de este proyecto es preservar la historia de la comunidad. El último que pintaron fue sobre cómo era el pueblo físicamente, cómo los abuelos se bañaban en el río, iban a la iglesia y trabajaban en el campo. En cambio, los niños ahora platican que el río está contaminado”, dijo el padre jesuita.    

Otro proyecto es la siembra de hortalizas con agua limpia para alertar sobre las consecuencias de cultivar con el agua sucia del río. De hecho, el Padre Arturo aseguró que alistan una denuncia por este hecho y un informe sobre cómo afecta a la salud.

“Con estos proyectos comunitarios queremos atender a los jóvenes para que no se vayan. Para que la comunidad misma tenga en donde trabajar porque son comunidades que tradicionalmente se van a Estados Unidos. Se están generando alternativas, atendiendo las causas estructurales de la pobreza para que haya opciones para los jóvenes”, explicó González.  

En la comunidad de Atlixco, Puebla, por ejemplo, la Red Servicio Jesuita a Migrantes y Servicio Jesuita a Refugiados se trabajó con la salud emocional de las mujeres que se quedaron solas cuando sus parejas se fueron a Estados Unidos y quienes nunca habían recibido atención.

“El primer proyecto que se trabajó en esta comunidad fue la salud emocional, después los bancos comunitarios de ahorro para que pudieran ahorrar lo que enviaban sus familias, pues muchas debían dinero a los prestamistas del pueblo. Buscamos ayudarlas a sanear las finanzas del hogar. Después, planeamos proyectos productivos o cooperativas del dinero de las cajas de ahorro”, platicó el Padre.

Valentina González/ICM


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