Relaciones obrero-patronales deben privilegiar derechos laborales: Rector

Mié, 28 Nov 2018
Entregan diplomas a egresados del curso ‘Derechos Humanos y Justicia Laboral’, impartido por la IBERO, como parte de un convenio con la CDHDF
  • El Rector felicitó a los egresados del diplomado "por este nuevo logro profesional y humano que han alcanzado”.
  • Los diplomados adquirieron las herramientas para salvaguardar y promover los derechos humanos laborales: Mtra. Hilda Gutiérrez, coordinadora Académica de la DEC.
  • Profesora Olga Hernández, coordinadora del diplomado ‘Derechos Humanos y Justicia Laboral’.
  • Mtra. Montserrat Rizo, quinta Visitadora de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.
  • La capacitación la brindó la Dirección de Educación Continua de la IBERO.
  • El Rector Fernández Dávalos felicita a una de las graduadas.
  • Se revisó la legislación nacional y los estándares internacionales en materia de derechos económicos, sociales y culturales.
  • Se puso énfasis especial en el derecho al trabajo.
  • El diplomado fue impartido por la IBERO, como parte de un convenio con la CDHDF.

Hay que empujar las relaciones obrero-patronales en una dirección distinta a como se ha hecho en los últimos tiempos, en que se ha privilegiado más al capital, por encima del trabajo; más a la ganancia, por encima de los derechos; y más a la acumulación de riqueza, no tanto a la satisfacción de las necesidades de las personas; dijo el Maestro David Fernández Dávalos, S. J., Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México·Tijuana.

A pesar de que México ha ratificado todos los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “nos encontramos que después de 30 años o 35 años de impulso del modelo de libre mercado absoluto, que algunos llaman modelo neoliberal, lo que ha ocurrido es que los derechos humanos laborales han vivido un retroceso dramático en estos últimos años, y muchas de las conquistas laborales se han echado para atrás”.

El empleo se ha precarizado enormemente, y hoy la tendencia es a flexibilizar los contratos conforme a las horas que necesita el empleador, sin generar relaciones de carácter laboral. Entonces lo que se está viendo “es que hay un incumplimiento global de las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos en el ámbito del trabajo, porque los poderes fácticos están conduciendo ahora el tema de la globalización, de las legislaciones y de los Estados, y no hay una reacción global adecuada a lo que está ocurriendo”.

Frente a esto, no hay que olvidar que el Estado mexicano, que también es empleador, tiene el deber de garantizar que se cumplan los derechos humanos laborales que se ha comprometido a respetar (a través de la firma de convenios internacionales); y si hay daños a los derechos de los trabajadores, también el Estado tiene la obligación de reparar integralmente esos daños.

En México, el régimen se precia de que en los últimos años no ha habido huelgas; sin embargo, “no es porque haya condiciones de trabajo satisfactorias, sino más bien porque han sido conculcados derechos”, como el de libre asociación sindical y el de emplazamiento, así como la utilización de sindicatos blancos. Todo esto ha atentado contra los derechos laborales.

Egresan estudiantes del diplomado ‘Derechos Humanos y Justicia Laboral’

Todo lo anterior fue dicho por el Rector durante la clausura del diplomado ‘Derechos Humanos y Justicia Laboral’, que impartió la IBERO a través de su Dirección de Educación Continua (DEC), como parte de un convenio de colaboración que la Universidad firmó con la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).

Luego de la entrega de diplomas, el maestro Fernández Dávalos comentó a las y los estudiantes que así como en la vida civil y privada hay derechos humanos, también en el espacio del trabajo existen derechos humanos: a un trabajo decente y equitativo, a un salario mínimo justo y digno, a la seguridad social, a la asociación sindical, a la huelga, a la iniciativa en el terreno económico, a un nivel de vida suficiente, al descanso, al ocio; “todos estos se anudan en torno al concepto de derechos humanos laborales”.

Felicitó a los egresados “por este nuevo logro profesional y humano que han alcanzado”, al obtener un diploma que “los ha, las ha capacitado, para ofrecer un apoyo a quienes se encuentran con sus derechos humanos laborales violentados o en trance de incrementarlos o conseguirlos”. Esta responsabilidad la comparte con ellos la IBERO, Universidad que quiere “proponer nuevos modos de organizarnos, de producir”.

“Cada quien, en la medida de sus posibilidades, en la trinchera que nos toque hacerlo, hay que poner por delante, en el centro de los proyectos económicos, a las personas, sus necesidades y sus derechos. Esa es la responsabilidad que queremos compartir con ustedes y a la que nos comprometemos desde la Universidad Iberoamericana”.

La maestra Hilda Gutiérrez Chávez, coordinadora académica de la DEC, mencionó a los diplomados que en la Dirección de Educación Continua tienen la confianza de que “las competencias que adquirieron para salvaguardar y promover los derechos humanos laborales y la procuración de justicia en este ámbito, es y será de gran importancia para abonar a la transformación social de México”.

Porque el país requiere personas capaces de enfrentar las legislaciones locales con habilidades técnico-jurídicas, desde la perspectiva de los derechos humanos laborales y desde los estándares de cumplimiento que indica la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esto con el fin de procurar el trabajo decente, que es aquél que brinda estabilidad laboral, condiciones de higiene, salario, jornada laboral y seguridad social, que es aquel que respeta la edad mínima de los trabajadores, así como la igualdad y la no discriminación, entre otras.

La profesora Olga Hernández Ávila, coordinadora del diplomado, añadió que en éste se revisó la legislación nacional y los estándares internacionales en materia de derechos económicos, sociales y culturales, con énfasis especial en el derecho al trabajo; y el impacto en México de la precarización del trabajo y cómo se puede revertir.

El conocimiento se construyó colectivamente, no sólo desde la parte de defensa y la promoción de los derechos humanos, ámbito de competencia de la CDHDF, sino también desde la iniciativa privada, “desde las organizaciones sociales de jornaleros y jornaleras, desde las organizaciones de derechos humanos que estuvimos durante estas 120 horas construyendo este anhelo que es el trabajo decente, según el estándar de la OIT, que es aquel que permite la realización de las personas”.

México y el derecho al trabajo

Finalmente, cabe mencionar que la maestra Montserrat Rizo Rodríguez, quinta visitadora de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, acudió a la IBERO en representación de la maestra Nashieli Ramírez Hernández, presidenta de la CDHDF. Rizo dio lectura al mensaje de la titular de la Comisión que, entre otras cuestiones, dice:

“La importancia del reconocimiento de los derechos laborales mínimos, los cuales aseguran la dignidad humana con independencia de cualquier condición de la persona, como son: nacionalidad, género, raza, color, idioma, religión o convicción, origen étnico o social, edad, situación económica, patrimonio, estado civil, opinión política, entre otros, es la que ha contribuido a lograr un avance en el ámbito jurídico respecto de la protección de los derechos humanos sociales, buscando su justiciabilidad, lo que brinda a cada persona trabajadora la posibilidad de reclamar, libre y en igualdad de oportunidades, su justa participación en las riquezas que han contribuido a crear, como se impulsaba desde la creación de la Organización Internacional del Trabajo, en 1919”.

“Es por ello que las normas internacionales del trabajo se desarrollaron, con el fin de erradicar la pobreza y hacer lo posible para que todos gocen de trabajos dignos y seguros. Hay que recordar que México es parte de diferentes instrumentos internacionales que reconocen y protegen los derechos laborales, tales como: el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; el protocolo facultativo de este pacto; la Convención Americana sobre Derechos Humanos; y el protocolo adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales”.

“Con ello, nuestro país adquiere diversas obligaciones respecto al ejercicio de los derechos humanos laborales, tanto en su dimensión individual, como en una visión colectiva. Importante mención merece que, el pasado 20 de septiembre de 2018, México ratificó el Convenio sobre el Derecho de Sindicalización y de Negociación Colectiva, convenio 98 de la OIT. Con ello se encuentra entre los países que han ratificado los ocho convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo”.

Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM


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