IBERO apoya al desarrollo empresarial por medio de consultorías

Vie, 7 Jul 2017
México, rezagado a nivel mundial en eficiencia laboral: ocupa el lugar 105 entre 138 países
Director General de Vinculación Universitaria de la IBERO habla de ‘El camino de las empresas mexicanas hacia el futuro’
El académico da a conocer cómo está apoyando la IBERO el desarrollo de nuevo talento empresarial
  • Mtro. Jorge Meza, director General de Vinculación Universitaria de la IBERO.
  • Directores y asistentes de las áreas que vinculan a la IBERO con las empresas.

México enfrenta un rezago alarmante en materia de innovación y competitividad al encontrarse, entre 138 países, en el lugar 51 en el Índice de Competitividad Global 2016-2017; y peor aún, está en el 105 en eficiencia laboral, de acuerdo con el mismo índice, señaló el maestro Jorge Meza Aguilar, director General de Vinculación Universitaria de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

La innovación tecnológica, la investigación aplicada y la vinculación academia-industria permanecen estancados, al no ser considerados ejes prioritarios a corto plazo, lo que se refleja en el hecho de que en 2015 México sólo haya registrado 55 patentes internacionales, cuando China registró 47 mil cuatro y Estados Unidos 86 mil 959.

Al hablar de ‘El camino de las empresas mexicanas hacia el futuro’, Meza dijo que las empresas son los principales agentes de innovación; sin embargo, ésta se ha delimitado a las grandes compañías, toda vez que los negocios de hasta a diez personas son poco innovadores, utilizan una infraestructura antigua o de baja calidad, y no se capacitan (CONACYT, 2011).

En otro orden de ideas, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la productividad de las grandes empresas es 6.3 veces superior a las de las microempresas y 2.9 veces mayor a la de las pequeñas. No obstante, en México hay cuatro millones de PyMEs, que generan 72% del empleo y aportan 52% del producto interno bruto (PIB).

En cuanto al mercado laboral, de acuerdo a un estudio del McKinsey Global Institute, de 30 a 45 % de la población mundial en edad laboral está inutilizada o subempleada. Por ello, la economía del profesional independiente y la cultura del trabajo temporal han crecido; y se estima que para el 2020 más de 40% de la fuerza de trabajo estará conformada por freelancers.

Asimismo, los estándares internacionales revelan que existe un escaso número de profesionistas empleados en nuestro país. Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) revelaron que en 2013, 30.2% de profesionistas con licenciatura o posgrado trabajaban en el sector formal y 6.6% en el informal. Y cifras del  Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) mostraron que en noviembre de 2016 los trabajadores subordinados y remunerados tuvieron una mayor ocupación, con 68.2%; por encima de 22.6% de los trabajadores por cuenta propia.

La IBERO y la vinculación empresarial

Esta situación en el sector productivo y de la innovación es una repercusión del rezago que tiene el sistema educativo nacional, donde existe una nula promoción de las ciencias, investigación e innovación desde la educación básica. Ello pese a que la ciencia y la tecnología incentivan la productividad, el crecimiento económico y mejoran los niveles de ingresos; y las inversiones en investigación y desarrollo producen retornos positivos en lo privado y lo social.

Además los procesos educativos no se pueden limitar a la etapa de escolaridad, sino que se convierten en procesos a lo largo de toda la vida, por efecto de la rapidez e imprevisibilidad de los cambios en la demanda de trabajo.

El maestro Meza comentó que la solución a problemas laborales se busca en la vinculación academia-empresa, por una tendencia “en la creación de unidades de vinculación y transferencia del conocimiento en las universidades, cuyo propósito es la ejecución de proyectos de capacitación, emprendimiento, desarrollo tecnológico e innovación”.

En ese sentido, destacó que la IBERO reconoce la relevancia que tiene la vinculación con en el entorno empresarial actual; lo que sustenta sobre una estrategia de cuatro ejes: consultoría, atracción y desarrollo de talento, formación continua y emprendimiento social.

ICE, CEI, DEC y CEDE

Para brindar consultorías, la Universidad cuenta con Ibero Consultores Estratégicos (ICE), por medio de la cual ha demostrado que tiene la capacidad y experiencia académica para brindar soluciones innovadoras e interdisciplinares al sector productivo y de gobierno, innovando y generando un valor agregado a la siempre cambiante realidad nacional.

Desde su creación, ICE ha gestionado más de 50 proyectos de consultoría, entre otros, para: Liverpool, la Agencia para la Cooperación Alemana, la Secretaría de Desarrollo Social de la Ciudad de México y Zurich Santander Seguros México.

Para la atracción y desarrollo de talento existe el Centro de Empleabilidad IBERO (CEI), que tiene como propósito principal promover y vincular a los alumnos y egresados con el sector empresarial, tanto público como privado, así como con organizaciones sociales.                                     

Como la empleabilidad de los alumnos y egresados IBERO depende de una formación académica de calidad y del desarrollo de competencias específicas, el CEI ofrece una serie de talleres de preparación para el mercado laboral, impartidos por empresas, para que el estudiante pueda tomar los consejos necesarios directamente de los empleadores.

Por otra parte, la Dirección de Educación Continua desarrolla programas a la medida, pertinentes, viables y de alta calidad académica en prácticamente todas las áreas troncales del conocimiento (artes, humanidades, ciencias sociales, ciencias e ingenierías y ciencias económico-administrativas).

Con innovación temática responde a las demandas de actualización constante: por competencias, formación para el trabajo, estudios de caso y orientación en valores; a través de programas formativos en tres modalidades: presencial, semi presencial y a distancia.

Y el Centro de Emprendimiento y Desarrollo Empresarial (CEDE) responde a distintas problemáticas sociales, ambientales y económicas; y a una inquietud que existe hoy en las nuevas generaciones por innovar, emprender e implementar sus propias ideas de negocios.

El CEDE tiene como misión impulsar emprendedores sociales que a través de la innovación resuelvan los grandes retos que enfrenta México; como la desigualdad social, iniquidad de género, violencia, movilidad, acceso a la salud, problemas ambientales, por mencionar algunos.

Con su "Programa de Emprendimiento Social" imparte asesorías en modelos de innovación, gestión empresarial, uso de nuevas tecnologías, propiedad intelectual, marcos jurídicos y diseño estratégico, con el fin de ayudar a los emprendedores a llevar sus ideas a un modelo de negocios con impacto social.

Nota relacionada:

IBERO brinda a empresas estrategias innovadoras, competitivas y con carácter social

Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM


COMPARTIR: