Instalan Comité Interuniversitario M-68; IBERO llama a cambiar la historia

Mar, 14 Ago 2018
Impulsará la creación de un macrorrepositorio digital, la organización de un coloquio internacional y una serie de eventos culturales
El Rector de la IBERO, el Mtro. David Fernández Dávalos, S. J., afirma que las universidades deben asumir un papel transformador
  • IBERO entrega a la UNAM obra artística (Alberto Hernández/IBERO).
  • Cinco universidades conforman el Comité Interuniversitario M-68: Ciudadanías en Movimiento (Alberto Hernández/IBERO).
  • El Rector de la UNAM, el Dr. Enrique Graue, junto con el director del IPN, el Dr. Mario Alberto Rodríguez, y la presidenta del Colmex, Dra. Silvia Giorguli (Valentina González/IBERO).
  • Rector de la IBERO, Mtro. David Fernández Dávalos (Valentina González/IBERO).
  • Dr. Mario Alberto Rodríguez Casas, director del Instituto Politécnico Nacional (Valentina González/IBERO).
  • La presidenta del Colegio de México, Dra. Silvia Giorguli (Valentina González/IBERO).
  • Dr. José Sergio Barrales Domínguez, rector de la Universidad Autónoma de Chapingo (Valentina González/IBERO).
  • Dr. Enrique Graue, rector de la UNAM (Valentina González/IBERO).
  • Entrega de 'La Patria desgarrada' (Valentina González/IBERO).

La Universidad Iberoamericana, junto con la Universidad de Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Colegio de México integran el Comité Interuniversitario, cuyo objetivo es conmemorar el Movimiento Estudiantil de 1968.

El Comité, integrado por instituciones que formaron parte de este hecho histórico -parteaguas en la historia contemporánea de México-, impulsará tres actividades principales: la creación de un macrorrepositorio digital, la organización de un coloquio internacional y una serie de eventos culturales.

Durante la ceremonia de instalación, el Rector de la Universidad Iberoamericana, Mtro. David Fernández Dávalos, S. J., habló de la necesidad de intentar cambiar la historia, de subvertirla y lanzarla en otra dirección, tarea que la universidad, como ente de inteligencia social, tiene que jugar un papel relevante.

“Un primer paso es alimentar una conciencia colectiva sobre la necesidad de cambios sustantivos; luego, discutir e impulsar modelos económicos, políticos y culturales alternativos. Se trata de pasar de una civilización que hace de la acumulación del capital el motor de la historia, a una civilización de la autoridad compartida, de la pobreza y del trabajo”, dijo el padre jesuita.

El Rector de la IBERO enfatizó la necesidad de recoger las experiencias históricas anteriores para desideologizar, historizarlas y aprender de ellas. De ahí, el sentido de volver a ver los acontecimientos del 2 de octubre de 1968.

“Me parece necesario, para esta conmemoración, a partir de un supuesto muy obvio, pero que nos acerca generacionalmente con el Movimiento Estudiantil del 68, que no es otra cosa que la crítica al actual modelo económico capitalista neoliberal. El modelo económico actual ha ampliado la brecha entre ricos y pobres, ha profundizado los procesos de explotación y de opresión con la precarización del empleo y la concentración del ingreso. Ha depredado ecológicamente la totalidad del planeta, ha contribuido a la deshumanización creciente del hombre, de ahí que nazcan los movimientos sociales, justo aquellos que queremos incorporar en nuestra conmemoración”, señaló Fernández Dávalos.

Por su parte, el Rector de la UNAM, el Dr. Enrique Graue, recordó que hace 50 años, estudiantes, académicos y trabajadores protestaron contra los excesos, injusticias y un Estado autoritario e insensible a los movimientos de cambio; un movimiento que dio origen a una movilización en demanda de justicia, para exigir la libertad de expresión, el derecho a disentir y ser escuchados, y que terminó en tragedia.

“A cinco décadas de distancia, el Movimiento sigue siendo símbolo de nuestras luchas y esfuerzos colectivos. La conciencia social que ven en ello, y la tragedia posterior, permeó en nuestra vida cotidiana y se expresó con la definición de nuevos derechos y valores sociales, sin los cuales no se podrían entender el México contemporáneo”.

Graue recordó que a raíz del Movimiento del 68 se comenzaron a fraguar demandas y acciones en torno al papel de las mujeres en la sociedad, a la libertad sexual, a la tolerancia y la diversidad, al respeto al medio ambiente, a la pluralidad, a las luchas por la transparencia y contra la corrupción.

“La conmemoración del Movimiento del 68 nos sirve para entender la trasformación en esta sociedad, y en el patrimonio de derechos identificados durante los últimos 50 años, y aquellos que queremos alcanzar. Desde hace cinco décadas, las instituciones de educación superior hemos acompañado e impulsado la consolidación democrática de nuestra nación; es por ello que compartiremos una serie de actividades culturales a fin de plasmar en ellas expresiones y deseos de esta sociedad en permanente trasformación”.

La presidenta del Colegio de México, Dra. Silvia Giorguli, mencionó que las reuniones entre rectores han servido para reflexionar sobre el rol de las universidades en el cambio social en México y, en particular, en el rol de estas instituciones de educación superior en la construcción de ciudadanía.

En ese sentido, Giorguli señaló dos aspectos: la autonomía como algo indispensable para el desarrollo de estas actividades, para mantener el carácter de crítica independiente y libre que debe caracterizar a las universidades. Por otro lado, la función y la misión de las mismas para salvaguardar las visiones de largo plazo, más allá de las coyunturas políticas.

“Estos dos elementos son indispensables para seguir contribuyendo, desde las universidades, a las construcciones de ciudadanía, a la democracia y al respeto y garantía de los derechos humanos. En esta misión de la universidad, el papel de los estudiantes es central como agentes activos de cambio social”, expresó la presidenta del Colmex.

Durante su intervención, el Dr. Mario Alberto Rodríguez Casas, director del Instituto Politécnico Nacional (IPN), manifestó que las demandas democráticas de aquellos estudiantes representaron el embrión de nuevas formas de entender al país y de futuros posibles, en donde verdaderamente existieran espacios públicos de participación para todas y todos.

Reconoció que el legado del Movimiento Estudiantil del 68 es invaluable porque demostró que los jóvenes tienen, y tuvieron, toda la capacidad para generar cambios que lleven a la sociedad a mejores estadios de libertad y bienestar, en donde se privilegie el diálogo, y la sociedad y el gobierno caminen por senderos convergentes.

“En esta conmemoración habrá un sinnúmeros de testimonios que demostrarán la riqueza de este movimiento, algunos de sus protagonistas ya no estarán, sin embargo, sabremos que estarán presentes en lo relatos de los participantes, en las conferencias y exposiciones de las colecciones de documentos digitales, fotografías, videos, canciones, piezas de arte y obras de teatro, que tienen el propósito de dar a conocer los principales acontecimientos del 68 y los movimientos que se gestaron en otros países”, agregó el académico.

El director del IPN dio a conocer que, por primera vez, se ofrecerá un concierto magno en el que participaran “en una muestra de humanidad” las orquestas sinfónicas del IPN y de la UNAM. “Será un concierto que, siguiendo el ejemplo de los estudiantes del Movimiento del 68, llevará un mensaje de unión, fraternidad, confianza y fortaleza entre dos de las instituciones educativas que han sido históricamente pilares de la educación pública en México”, expresó.

Agregó que el mejor homenaje que se puede hacer al Movimiento Estudiantil es mantener sus ideales vigentes. “Es la lucha diaria por los derechos humanos y civiles en todos los frentes, a nosotros nos toca dar la batalla en el sector educativo, somos parte de esa ciudadanía en movimiento, cuyo punto de partida y primer impulso se gestó en el entrañable Movimiento Estudiantil de 1968. Participar en este memorable evento refleja el compromiso social del IPN con México y, particularmente, con los jóvenes, quienes nos motivan a seguir siendo politécnicos de corazón y poner la técnica al servicio de la patria”, agregó.

El rector de la Universidad de Chapingo, José Barrales Domínguez, recordó que los universitarios de esa casa de estudios se unieron al Movimiento del 68, en reciprocidad por la ayuda que recibió la institución un año antes, durante la Huelga Nacional de las Escuelas de Agricultura.

IBERO entrega a la UNAM obra artística 

Al término de la ceremonia, la IBERO entregó a la UNAM la obra artística 'La patria desgarrada', una pieza que es el resultado de una intervención textil y un performance que duró 10 meses.

“Se trata de un esfuerzo o atrevimiento de la comunidad universitaria, de reconocerse en el hermoso, aunque dejado rostro de nuestra patria, y de comprometernos en colaborar en la tarea de reconciliación y justicia que nuestra historia y pueblo merecen”, dijo el Rector de la IBERO, Mtro. David Fernández.

Por su parte, el Dr. Enrique Graue agradeció a la IBERO la simbólica obra arte, “porque en el 68 se nos desgarró la patria y desde entonces, y hasta la fecha, nuestro pueblo viene suturándola, restaurándola, a fin de darle vida, armonía y paz”, expresó el Rector de la UNAM.

El Mtro. Fernández, recordó que este 2018 la IBERO cumple 75 años y lo ha querido celebrar reconociendo la mutua 'filialidad' que tiene con la máxima casa de estudios.

“En efecto, la IBERO no habría sido posible sin la voluntad y apoyo propiciatorio de la UNAM, en quien los jesuitas mexicanos nos reconocemos y vemos la continuidad de la pasión”, dijo Fernández Dávalos.

Valentina González/ICM 
Fotos: Alberto Hernández / Ibero
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