#INVESTIGACIÓNIBERO Salario real de 2015, similar al de los años 70

Vie, 16 Jun 2017
Académico del Departamento de Economía de la IBERO realizó la investigación ‘Productividad, salarios reales y desempleo: un enfoque macroeconómico’
  • Dr. Alejandro Rodríguez Arana, investigador del Departamento de Economía de la IBERO.

En México, el salario real (poder de compra de bienes y servicios) del año 2015 en el sector manufacturero es muy similar al que se tenía en 1973. Las razones de esta caída no son del todo claras; aunque puede ser por la reducción de la productividad factorial (cuán productivo es el factor capital y cuán productivo es el factor trabajo que se ha invertido), dijo el doctor Alejandro Rodríguez Arana Zumaya, académico del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

 

El docente y autor de la investigación Productividad, salarios reales y desempleo: un enfoque macroeconómico agregó que, sin embargo, la productividad media del trabajo y el PIB per cápita han aumentado más que el salario. El estudio en cuestión muestra que la productividad factorial tiene un impacto positivo en el salario real. No obstante, el impacto, aunque positivo, es pequeño. Por lo que parece que hay elementos no necesariamente económicos que también afectan a los salarios. 

 

Lo anterior es el principal hallazgo de la investigación realizada por el profesor de Economía de la IBERO, quien dijo que “se necesitaría tener un incremento de la productividad factorial para animar todo el salario”.

 

Al explicar cómo funciona el mercado del trabajo en México, donde la productividad media del trabajo ha crecido, no así el salario real, mencionó que aunque las razones no son obvias se observa un efecto negativo sobre el trabajador. 

 

“Es como si hubiera algo extraeconómico que no permite al trabajador mejorar sus condiciones de vida. Yo creo que no es algo puramente económico, sino que hay una especie de situación en el contrato social que ha hecho que el trabajador pierda lo que en otras circunstancias no hubiera perdido”.

 

No obstante, en el periodo comprendido entre 1973 y 2015, en México se ha incrementado el Producto Interno Bruto (el valor monetario de la producción de bienes y servicios), no ha ocurrido lo mismo con el Producto Interno Bruto per cápita (relación que hay entre el PIB y la cantidad de habitantes de un país); toda vez que éste es para muchos trabajadores solamente su salario, que como ya se vio, su incremento ha quedado muy rezagado, sobre todo entre quienes ocupan puestos de trabajo no calificados, por ejemplo, en el sector manufacturero.

 

“Lo que estamos viendo es que principalmente los empleadores y capitalistas se han llevado la mayor parte de las ganancias económicas del crecimiento de la productividad; mientras que el salario real y PIB per capita de los trabajadores se han quedado estancados”.

 

Esto que sucede en México contradice lo mencionado por la teoría económica, que establece una relación directa en la que a mayor productividad, mayores salarios. Mas este impacto positivo no se tiene en México. “Aparentemente, por la manera en que está estructurado el mercado de trabajo la productividad que se genera no está premiando suficientemente a los trabajadores por la vía de un incremento al salario”.

 

Frente a este problema de salarios reales estancados desde 1973, el investigador de la IBERO propone, para propiciar un incremento salarial, se aborden tres puntos: 

 

1. Lanzar una política pública de capacitación para trabajadores con poca calificación, con el fin de aumentar su productividad.

2. Generar competencia en los mercados para evitar la existencia de monopolios que establezcan salarios bajos para todos los trabajadores.  

3. Atacar la informalidad a través de la generación de incentivos que la reduzcan.

 

Texto y foto: PEDRO RENDÓN/ICM


COMPARTIR: