¿Repensar un proyecto de nación implica un debate intercultural?

Vie, 7 Dic 2018
Académico de la IBERO investigará las diversidades culturales y las posibilidades de traducción intercultural
  • Dr. Juan Pablo Vázquez Gutiérrez, académico del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas.

Frente a los actuales problemas graves de México, de violencia, inseguridad y asimetrías constantes, el doctor Juan Pablo Vázquez Gutiérrez, académico del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas (DCSP) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, se pregunta si hay que repensar un proyecto de nación, y si eso implicaría la necesidad de un debate intercultural o no.

Pensar en las diversidades culturales, en las posibilidades de traducción intercultural y en el mutuo entendimiento cultural, es para él no sólo una cuestión teórica o de discusión de enfoques; por ello abordará este tema en su proyecto ‘Diversidad cultural, interculturalidad y diálogo de saberes’, que forma parte de la línea de investigación ‘Sociología de la cultura’, perteneciente al Doctorado en Ciencias Sociales y Políticas de la IBERO.

En este sentido, su trabajo de los próximos años lo situará en los procesos de diversidad cultural, es decir, en cómo se construyen esas diversidades, cómo se pueden comunicar entre sí, en si hay posibilidades de mutua comprensión, de traducción intercultural y de formas de interconocimiento.

Eso implica la posibilidad de que las mismas experiencias o problemas sociales a veces llevan a romper con los propios etnocentrismos, localismos y nacionalismos, en esa zona entre (o inter) las posiciones culturales, donde la diversidad cultural permite construir una perspectiva de mutua comprensión.

Para tal efecto, el doctor Juan Pablo Vázquez Gutiérrez situó a su proyecto: en su perspectiva teórica de abordaje, en su posición respecto a cómo entiende la investigación y en su ámbito temático.

Respecto al primer punto, el reto del investigador es cómo construir un puente y un vínculo entre esa perspectiva teórica y otro tipo de enfoques, concretamente la decolonialidad y las epistemologías del sur, y cómo hacer una aproximación específica al análisis social de la cultura, con sus respectivos clásicos, en los estudios culturales y la sociología cultural, esta última, un enfoque específico de Jeffrey Alexander.

“Mi punto de partida es que la problemática de lo cultural enlaza con los temas de las identidades, pero también con las formas de concebir los mundos, con las formas de concebir las propias condiciones de vida. Pienso entonces que la cultura es un espacio de construcción colectiva de referentes identitarios, pero también un espacio de resistencia respecto a construcciones simbólicas, y en ese sentido, un espacio en donde se refleja lo político”.

Para ubicarse teóricamente, el docente de la IBERO considera poder orientarse con la propuesta de la sociología cultural de Jeffrey Alexander, quien piensa la cultura desde sus dimensiones simbólicas; y que a Vázquez le ayuda a plantear cuatro tesis para aproximarse a la cultura:

  1. La cultura que piensa a las culturas como formas de orientación en el mundo y formas distintas de comprender el mundo y habitar en él. “Pienso que la cultura podemos entenderla no en un sentido étnico, nacional o esencialista, y en ese sentido, esta dimensión simbólica puede ser útil como referente para pensar a la cultura como una división transversal a toda práctica social”. Esto quiere decir que es posible realizar lecturas culturales de los procesos sociales, y que la cultura puede ser concebida como una dimensión textual y discursiva de la vida social.
  2. La cultura como productora de sentidos, de procesos de significación y de atribución de significados.
  3. La cultura en tanto productora de sentidos, pero que no constituya un mundo aparte con respecto a otras dimensiones de la realidad social, como la política y la religión. “Para mí, buscar matrices culturales sería una especie de línea conductora con respecto a explicar múltiples procesos y movimientos sociales, pero también estilos de vida, afirmaciones étnicas o afirmaciones en cuanto a perspectivas del mundo”.
  4. La cultura pensada como culturas, como múltiples formas de construcción de identidad, de estilos de vida y de posicionamientos en el mundo. Eso permitiría hablar de culturas ecológicas, culturas políticas, culturas ciudadanas.

Las epistemologías del sur

La articulación de su proyecto con las epistemologías del sur la hará desde la reivindicación de una investigación que pueda ser horizontal, copartícipe y que no ubique al otro como un objeto que se comprende; sino que piense que lo que hay en las investigaciones también deberían de ser diálogos de saber, en donde la perspectiva teórica es una dentro de otras perspectivas, y asumir con las epistemologías del sur un planteamiento básico referido al reconocimiento de la diversidad epistemológica del mundo.

“Hay muchos mundos y hay muchas formas de conocer, y la probabilidad epistémica rebasa la racionalidad occidental”. Entonces, en esa diversidad epistemológica existen múltiples narrativas, múltiples formas de saber sobre los problemas sociales, aunque algunas sean reivindicadas como las privilegiadas.

“La cuestión sería si al analizar la violencia, la inseguridad, el feminicidio, lo que queramos, estamos poniendo a jugar las múltiples perspectivas posibles o hay algunas que han sido las que han tenido permanentemente la voz cantante y son las que recogen los medios de comunicación masiva, la ciencia y las instituciones encargadas de resolver esos problemas sociales”. Por eso, un primer problema a plantearse es el reconocimiento a la diversidad y cómo puede visibilizarse.

Un segundo problema de orden metodológico es cómo se construyen espacios para que se puedan mostrar las diversidades y puedan dialogar; espacios que son muy diferentes a los foros de consulta, a las encuestas y a las formas de recoger una opinión sobre los actores.

“Hay ahí todo un dilema que plantearía la idea de un ejercicio de exploración respecto a si existen formas informales no altamente difundidas, pero que se den en la realidad, que estén presentes en las experiencias de interconocimiento. Eso es lo que me interesa buscar y encontrar, experiencias de interconocimiento en donde se puedan mostrar ejercicios mínimos de encuentro de la diversidad epistemológica y de su mutua traducción”.

Dicho esto, el objetivo del académico de la IBERO es: clarificar en términos teóricos esta noción de traducción, cómo discutirla y cómo afrontarla. Y en un segundo momento, cómo podría observarse, alrededor de discusiones de problemas relevantes como los mencionados, la posibilidad de diferentes formas de aproximación y de conocer la realidad, cuáles son las que fundamentalmente aparecen como las más visibles y dominantes, cuáles son invisibilizadas y qué posibilidad hay de que se expresen. “El gran reto es, qué tipo de ejercicios posibilitan el trabajo de traducción”.

A partir de este planteamiento de la ‘Diversidad cultural, interculturalidad y diálogo de saberes’, Vázquez afirma que, aunque los temas cambien o independientemente de la temática  (diversidad sexual, ecología, etcétera), “lo que me importa es ver las diversidades epistemológicas presentes, los mecanismos que han invisibilizado algunas de ellas y las formas en que éstas que existen, resisten o se pueden expresar, y si eso nos abriría la posibilidad para otro punto de construcción del saber”.

Nota relacionada: Docentes IBERO investigan implicaciones de la cultura en la vida social y política de México

Texto y foto: PEDRO RENDÓN/ICM


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