¿Sabes qué significa ser un 'lobo' de la IBERO?

Lun, 14 Ago 2017
La presidenta de la asociación estudiantil PLURAL IBERO y la secretaria general de COPSA dan la bienvenida al estudiantado de nuevo ingreso
  • 'Lobo', recuerda que desde hoy puedes decir: #YASOYIBERO.
  • Brenda Cortés, presidenta de la asociación estudiantil PLURAL IBERO.
  • Rosa Ferrer, secretaria general del Consejo de Presidentes y Sociedades de Alumno.

Ser un 'lobo' o 'loba' de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, la IBERO, significa erradicar la apatía y actuar; ver los problemas y buscar soluciones; dar siempre lo mejor y ser empáticos con los demás.

Así lo expresó Brenda Cortés León, presidenta de la asociación estudiantil PLURAL IBERO, al dar la bienvenida a sus compañeras y compañeros alumnos que este semestre Otoño 2017 ingresaron a la Universidad, y a quienes les subrayó: "Ser 'lobo' de la IBERO exige pensar en el bien común y no en los privilegios personales”.

A quienes a partir de ahora representan al estudiantado de la IBERO frente al mundo les preguntó: “¿Qué van a hacer al respecto? ¿Se quedarán sentados con sus celulares en la mano quejándose en redes sociales sobre lo mal que está nuestro país? ¿Navegarán por horas en internet viendo cómo otros cambian lo que ustedes solamente critican? ¿O se levantarán, alzarán la voz y comenzarán a impulsar sus ideales”.

A modo de respuesta, les compartió uno de los mejores consejos que ella ha recibido: ‘Encuentra tu causa y lucha por ella’; y les aseveró que el cambio está en las acciones pequeñas del día a día. 

“En los últimos tres años descubrí que nada de lo que haga por mejorar o ayudar a los demás es algo pequeño, todo vale y todo cuenta. Compañera y compañero de nuevo ingreso, ten la seguridad de que ser parte del cambio te enriquece en todos los sentidos, el futuro que deseas empieza a construirse hoy, con lo que estás pensando en este momento, por ejemplo, qué voy a hacer para mejorar mi entorno”.

Cabe resaltar que durante el ‘Día B’ (día de bienvenida), efectuado en las instalaciones del Centro Cultural y Deportivo Enrique Torroella, S. J., Brenda pidió a las y los estudiantes que amarrarán a sus muñecas una de las pulseras pegadas a los respaldos de las sillas, que llevan escrita la leyenda '#YASOYIBERO’; porque a partir de ahora esta pulsera los identifica como parte de esta comunidad que tiene una larga historia de aciertos en acciones de trascendencia social.

“Observen las otras pulseras. Como pueden ver no son del mismo color, son diferentes, como nosotros. Probablemente no estudiemos la misma carrera, tal vez no provenimos del mismo lugar, no tenemos el mismo color de piel, su cabello es más corto o más largo. Podríamos hacer una larga lista de diferencias entre las más de mil personas que nos encontramos aquí, incluso sobre nuestras preferencias sexuales; pero nada de esto importa, porque compartimos el mismo planeta, la misma realidad”.

Universidad, el momento de perder el miedo

Por su parte, Rosa Ferrer Farrés, secretaria general del Consejo de Presidentes y Sociedades de Alumnos (COPSA), destacó que quienes este semestre iniciaron sus estudios superiores son millennials y centennials; generaciones generalmente descritas como de jóvenes berrinchudos, prepotentes, flojos, de baja autoestima, acostumbrados a las recompensas inmediatas, adictos a los likes e incapaces de concentrarse.

“Pero creo que todas estas concepciones no podrían estar más equivocadas. El ser parte de estas generaciones es de las mejores cosas que nos podrían haber pasado. El mundo está cambiando, se está redefiniendo, y somos nosotras y nosotros los encargados de volverlo a moldear. Estamos cambiando las reglas”.

“Hoy tenemos la posibilidad de generar nuestros propios caminos y nuestra propia historia; ya no necesariamente tenemos que buscar un trabajo, podemos crear uno. En mi opinión, nuestra generación no es berrinchuda, sino firme; no es prepotente, pero sí determinada; y no es floja, pero no trabaja por algo en lo que no cree”.

Dijo que estas generaciones tratan de romper las reglas; lo que implica levantarse, salir, cuestionar, preguntar, dialogar, descubrir. “Y no hay mejor momento para hacer todo esto que durante la universidad. Este es el momento, su momento, su momento para abrirse, para explorar, para hablar con gente nueva, para tener nuevas experiencias, es el momento de empujar sus límites”. 

Aseveró que su momento en la universidad es el indicado para perder la vergüenza e incluso el miedo a volarse una clase; para entrar a una conferencia, a una obra de teatro, para entregar cobijas a un albergue de migrantes, para tomar una clase de filosofía aunque estudien administración, o a una de física sin importar que cursen la carrera de letras.

Brenda aconsejo a sus compañeras y compañeros de nuevo ingreso a aprovechar todo lo que les brinda la IBERO; como quedarse en el Centro Astronómico Clavius viendo las estrellas, hacer su servicio social en la modalidad de estancia externa, formar parte del voluntariado jesuita o conocer los campos de café de Capeltic en Bachajón, Chiapas. 

La universidad “es de los pocos momentos que van a tener para poder hacer todo esto. Oportunidades así hay muy pocas en la vida. Les aseguro que van a salir más grandes, más felices y con una perspectiva muy diferente a la que tendrían si sólo se quedaran sentados en el salón de clase”. 

“Somos una generación de cambios y podemos hacer grandes cosas, pero tenemos que comenzar a creérnoslo. Así que recuerden, no se limiten, aprovechen y disfruten la Universidad. Háganla suya, porque a partir de este momento ya son IBERO”.

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Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM


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