'Miembro fantasma', síndrome que aqueja a las personas amputadas

Sáb, 23 Jul 2022
El 90% de las personas amputadas lo padecen y el 65% de ellas pueden presentar dolor de miembro fantasma
Hasta 30% de personas con síndrome de miembro fantasma no pueden ir a trabajar
  • Una técnica consiste en colocar un espejo para que el paciente vea reflejado el miembro existente, mientras oculta el muñón.
  • Cuando el paciente lograr visualizar dos brazos o dos piernas, ayuda a calmar esa sensación de tener todavía la extremidad.

El síndrome de miembro fantasma -sensación de existencia de una extremidad, posterior a que ha sido amputada- afecta a más del 90% de las personas amputadas, de las cuales, hasta el 65% pueden desarrollar dolor de miembro fantasma, señaló el Dr. Carlos Omar López López, académico del Instituto de Investigación Aplicada y Tecnología (InIAT) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Además de las afectaciones funcionales que derivan de la amputación de alguna extremidad –mano, pie, brazo o pierna-, el síndrome de miembro fantasma provoca trastornos de sueño en el 82% de las personas que lo padecen y le impide ir a trabajar al 30%, añadió López, médico especializado en rehabilitación.

Un síntoma anormal más del síndrome de miembro fantasma es el fenómeno de telescopio, que consiste en que el paciente puede sentir la mano o el pie amputado -que tienen mayor representación en el cerebro que otras partes del cuerpo- como si estuviera flotando, ya que no siente la parte más cercana: brazo, antebrazo, muslo o pierna.

¿Por qué se manifiesta el síndrome de miembro fantasma?; el doctor mencionó que hay varias teorías. La primera, es que hay una afección de los nervios periféricos -los que van a la extremidad que se amputó-, que pese a ser removidos quirúrgicamente, conservan en su memoria el que alguna vez hubo una extremidad.

La segunda, sostiene que la médula espinal, al momento en que alguien pierde una extremidad, empieza a generar una serie de conexiones con las neuronas vecinas -mecanismo llamado neuroplasticidad-, lo que genera la sensación de existencia del miembro faltante.

La tercera, argumenta que el cerebro tiene una representación de cada parte del cuerpo –algo que se conoce como homúnculo somestésico y homúnculo motor- y, cuando una persona pierde una extremidad, “al cerebro le cuesta trabajo borrar esa representación, pues no se puede explicar su ausencia. Por eso, la persona puede sentir su pierna o su mano, por ejemplo, a pesar de que ya no esté”.

¿Hay cura para el síndrome de miembro fantasma?; la respuesta es sí. El investigador de la IBERO dijo que, como parte del tratamiento, se recurre a la técnica en espejo, que consiste en colocar un espejo donde el paciente vea reflejado el miembro existente y oculta el muñón, para de esta forma lograr visualizar dos brazos o dos piernas y ayudar a calmar la sintomatología.

Por otro lado, la realidad virtual inmersiva puede ser otra herramienta de tratamiento, al simular la existencia, por ejemplo, del brazo amputado. Esta técnica actualmente se encuentra en fases de prueba con buenos resultados.

Asimismo, una correcta rehabilitación apuesta porque la persona que sufre una amputación conozca su muñón, lo toque, lo venda y “reconozca la ausencia de ese segmento (extremidad), para que de esa forma su cerebro empiece a integrar esa falta de información”.

La prótesis también tiene una fase curativa, porque una vez que el paciente comienza a utilizarla, baja la sintomatología de miembro fantasma, “al ver tal vez no su brazo, pero sí algo (prótesis) que le funciona de forma parecida. Por eso, la protetización temprana es importante”.

PEDRO RENDÓN/ICM

 

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