Transporte público masivo responde a la movilidad… de los hombres: experta

Mié, 28 Nov 2018
La Mtra. Alejandra Leal afirma que promover modos activos de movilidad es una política con perspectiva de género
  • Autobús (imagen: pixabay.com).
  • Mtra. Alejandra Leal, especialista en movilidad activa y seguridad vial.

Uno de los paradigmas del transporte del pasado buscaba mover más personas a mayores distancias, que es la lógica bajo la cual funcionan los sistemas de transporte público masivo; sin embargo, cabe destacar que éstos responden mayormente a la movilidad de los hombres, subrayó la maestra Alejandra Leal, especialista en movilidad activa y seguridad vial.

En su conferencia ‘Movilidad sustentable en la Nueva Agenda Urbana: oportunidades para impulsar mejores experiencias al caminar y usar la bicicleta’, que dictó en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, dijo que hombres y mujeres se movilizan en las ciudades de manera diferente.

El comportamiento de ellos es hacer viajes pendulares, es decir, de su casa al trabajo y del trabajo a su casa, por lo que “ese sistema de mover mucha gente a grandes distancias responde más al comportamiento de los hombres".

Las mujeres, por su parte, hacen pequeños viajes multipropósito a los que se denomina viajes de cuidado; que pueden ser: salir de su casa y dejar a sus hijos en la escuela, tomar el Metro para ir a hacer el súper y recoger a los niños de los colegios. Si para este tipo de desplazamientos se promovieran modos activos de movilidad (caminar o andar en bicicleta), podría hablarse de que se tiene una política de transporte con perspectiva de género.

Pero si además se quisiera promover la equidad en la movilidad, se tendrían que cambiar los patrones de comportamiento, por ejemplo, que la responsabilidad del cuidado de niños y ancianos ya no recayera sólo en las mujeres, sino que también fuera un deber de los hombres; así ambos géneros tendrían una movilidad parecida.

Derecho a la movilidad

En su ponencia, Leal, quien es consultora especializada en proyectos de movilidad sustentable, habló del derecho a la movilidad, que se define como: el derecho de toda persona y de la colectividad a los beneficios de tener una movilidad de calidad, aceptable, suficiente y accesible que, en condiciones de igualdad y sostenibilidad, permita el efectivo desplazamiento de todas las personas en un territorio, para la satisfacción de sus necesidades (educación, trabajo, gozo, disfrute, descanso, ocio) y pleno desarrollo.

Al ser la movilidad un derecho clave, porque da acceso a muchas cosas, hay que tener ciudades en donde la planificación esté basada en la edad, género e inversiones para una movilidad urbana sostenible, segura y accesible.

El anterior, es un tema de la Nueva Agenda Urbana, que igualmente habla de temas de seguridad vial, que es uno de los principales retos de la movilidad activa, pues, por ejemplo, muchas personas no se animan a andar en bicicleta, “porque creen que las van a matar”, al observar un entorno hostil e inseguro.

Esta percepción sobre la movilidad activa podría encontrar sustento en el hecho de que, de acuerdo con el Consejo Nacional para Prevenir Accidentes (Conapra), en 2015, 16 mil 39 personas murieron en accidentes viales, la mayoría en entornos urbanos, y de las cuales el 48.5 por ciento de las víctimas eran peatones.

Como además el entorno peatonal es de baja calidad e inseguro, “que necesitas incluso buscar opciones para proteger tu vida” simplemente al ir a la escuela o al trabajo, “muchas personas deciden dejar de caminar”. Y si en cualquier momento encuentran la forma de utilizar un vehículo, lo van a hacer.

Cómo y en qué se transportan los mexicanos

No obstante, la mayor parte de la gente en el país no se transporta en carro particular. Según el Intercensal 2015 de Movilidad Urbana en México (publicado en midiariourbano.blogspot), el porcentaje de la población por modo de transporte y propósito de viaje en México es el siguiente:

Para ir al trabajo: 30.8%, en camión; 29.2%, en vehículo particular; 20.7%, caminando; y 5.8%, en bicicleta. Para ir a la escuela: 52%, caminando; 24.1%, en camión; 19.5%, en vehículo particular; y 1.5%, en bicicleta.

Si se considera el ingreso familiar mensual y el medio de transporte de las personas, se encuentra que, a mayores ingresos, mayor uso del automóvil propio; y a menores ingresos, más utilización del transporte público (que incluye Metro, camión, pesero o combi):

·         Menos de $1,500 pesos: 77% transporte público y 5% automóvil propio.

·         De $1,501 a $3,000 pesos: 78% transporte público y 13% automóvil propio. 

·         De $3,001 a $6,000 pesos: 75% transporte público y 15% automóvil propio. 

·         De $6,001 a $12,000 pesos: 64% transporte público y 26% automóvil propio. 

·         Más de $12,000: 33% transporte público y 63% automóvil propio. 

Resalta que el uso del vehículo particular no es equitativo, ni accesible y genera impactos negativos en la comunidad, en la sociedad y en la ciudad. “Estos impactos están ligados a la utilización de espacio público, a temas de seguridad vial y a emisiones”. Todo esto afecta a las personas que ni siquiera provocan esos impactos negativos, como son los peatones y los usuarios del transporte público, “por eso es importante ponerle estos adjetivos a la movilidad, para referirnos a aquella movilidad que genera menos impactos”.

En ese sentido, los viajes que es más deseable promover son caminar y andar en bicicleta, que son los que generan menos impacto por persona, por kilómetro, es decir, de contaminantes del aire, de gases de efecto invernadero, ruido, gasto de energía (combustible), ocupación de espacio urbano y costo.

Para evitar esas externalidades negativas, la movilidad tendría que estructurarse como una pirámide: en la punta estarían los peatones, luego los ciclistas, le seguiría el transporte público y de carga, y en la base quedarían los vehículos particulares.

La ponencia de la maestra Alejandra Leal -que coordinó por tres años el área de movilidad no motorizada del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) México- formó parte del ciclo de conferencias ‘Una agenda urbana para el nuevo gobierno’, organizado por la Maestría en Proyectos para el Desarrollo Urbano (MPDU) del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Texto y foto: PEDRO RENDÓN/ICM

 

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