#ANÁLISIS 11-M en España, ¿derrotados por la democracia?

Lun, 11 Mar 2019
España es el derrotado occidental de la 'Segunda Guerra del Golfo'
  • El jueves 11 de marzo de 2004, entre las 7:36 y 7:40 a.m., detonaron 10 artefactos explosivos en diferentes trenes y estaciones de la capital española.
Por: 
Dr. Erasmo Zarazúa Juárez, académico del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Estados Unidos, Reino Unido, España y otros países formaron una coalición que atacó a Irak en la primavera de 2003, por la supuesta existencia de armas de destrucción masiva. España, que no tenía nada que ver, justificó su intervención bajo el argumento de que el entonces gobierno iraquí era una amenaza para el Medio Oriente y las naciones occidentales. Esa fue la explicación que dio el entonces presidente del gobierno español, José María Aznar.

Era la oportunidad para que España figurará con las grandes potencias y cooperará en asuntos internacionales de mayor calibre, ya no sólo ayudando en asuntos menores de comunicación, logística o como base militar; sino esta vez siendo parte del frente de batalla. Los tres países tenían algo en común: partidos y personalidades conservadoras en el poder. 

La sociedad española, como no se había visto antes, se lanzó a las calles a protestar y a oponerse a las acciones del gobierno, más en específico, del Partido Popular (PP). Pero el gobierno no escuchó a su población, faltó a la democracia y continuó en la alianza bélica.

Rodríguez Zapatero, en ese momento candidato del PSOE, con el tiempo fue tomando más fuerza por su rechazo a la 'guerra' y la promesa de sacar al ejército español de Irak; además de terminar con la alianza, claro, si era elegido.

Un año después, estábamos a las puertas de las elecciones generales. La opinión estaba dividida: el PP seguiría en la guerra, el PSOE optaba por la salida; pero muchos dudaban de su capacidad de gobierno. El jueves 11 de marzo de 2004, entre las 7:36 y 7:40 a.m., detonaron 10 artefactos explosivos en diferentes trenes y estaciones, la más recordada, la de Atocha. Madrid, y en general España, vivieron el peor atentado de su historia nacional y de todo el continente europeo.

Inmediatamente se acusó a ETA de lo acontecido, el gobierno del PP, se supo con posterioridad, presionó para que eso se difundiera en los medios, y el mismo gobierno sólo admitía eso como respuesta, pero conforme pasaba el tiempo surgía y se reforzaba otra versión. La principal pista, el uso de otro tipo de explosivos, no los usados por la organización vasca en el pasado. 

Para aquel sábado ya había medios internacionales como Le Monde que apuntaban a la participación de Al Qaeda. Se encontró una grabación donde ese grupo se responsabilizaba, y para la madrugada del domingo, el ministro del Interior daba la noticia de que así era. En voz del representante de dicha organización en Europa, Al Qaeda asumía la autoría de los atentados.

El actuar del gobierno Popular, al querer ocultar la noticia para después de las elecciones y la responsabilidad de Al Qaeda del atentado, como represalia a la participación de España en la Guerra de Irak, dio como resultado que el PSOE ganara las elecciones generales de 2004. 

¿Es España el derrotado occidental de la 'Segunda Guerra del Golfo'? Sí, si tomamos en cuenta que es una 'guerra contra el terrorismo' y no se siguen las tradicionales reglas de la guerra. España no se retira por libre decisión, sino que es presionada para hacerlo por el actuar del terrorismo.

También tomemos en cuenta que España no estuvo dispuesta en participar nuevamente en empresas parecidas, es decir, no se necesita estar destruido, ya que un grupo terrorista no causaría el daño que otro Estado en una guerra tradicional. Simplemente, ya no tiene impulso de combate o de participación por temor a más represalias.

El terrorismo, como su nombre lo dice, busca difundir el terror, el miedo, el temor y coaccionar de esa manera. Mientras España atacaba a las fuerzas militares iraquís de una manera tradicional, los terroristas atacaron a España como lo saben hacer, con atentados. La falla fue de la clasificación de vulnerabilidad y de ataque que tenía el gobierno español, los atentados terroristas se atribuían tradicionalmente en España a organizaciones locales o regionales no internacionales.

La seguridad en la post-Guerra Fría, en el siglo XXI, es diferente: tanto EU, con el 11-S; como España, con el 11-M, esperaban o estaban listos para un frente militar, pero sus ciudadanos sufrieron el actuar del enemigo sin rostro: el terrorismo. 

Una vez perpetrados los atentados, aunado al torpe actuar del gobierno Popular, dieron como resultado que la sociedad ofreciera su voto a favor, mejor dicho, voto de castigo, a quien apoyaba la salida de Irak y la ruptura de la alianza con EU y Reino Unido, es decir, la democracia abrió el camino para el cambio de gobierno por uno que al final de cuentas cumplió con el objetivo de los terroristas, que era sacar del escenario a España y quitar un aliado a los EU.

La gran mayoría de la sociedad española no aceptaba la intervención en Irak, se demostró de mil maneras y más, pero el gobierno hizo caso omiso. A su tiempo, la democracia haría justicia a la voz popular, pero con el gran empujón que produjo el terrorismo. Lamentablemente, viéndolo desde el realismo político, los países occidentales democráticos tienen este punto que podemos clasificar como débil, los Estados autoritarios, faltos de democracia, no 'pierden su tiempo' o se ponen en 'riesgo' en una elección donde se cambie de política o acción, con un gobierno de diferente ideología.

Desafortunadamente, la democracia no sólo le dio voz a la sociedad española, sino que cumplió los deseos del grupo terrorista. La España de Zapatero inmediatamente rompió sus compromisos con la alianza y sacó a su ejército de Irak, además esto provocó aún más críticas a la casi nula legitimidad (y nula legalidad) de la acción bélica emprendida por G.W. Bush en el mundo. 

Londres sufrió atentados en sus sistemas de trasporte urbano, ligados a su actuar en Irak y Afganistán, además por haber ganado la sede de los Juegos Olímpicos de 2012. Pero Reino Unido no dejó de ser aliado de EU ni sacó a su ejército del campo de batalla, ya que hay una verdadera alianza de ambos desde la Segunda Guerra Mundial. Sufrieron el golpe, pero continuaron, cosa que España no hizo, y lo hace considerarse como fuera de combate, es decir, los españoles fueron derrotados.

España quedó con un gobierno nacido, no del voto a favor, sino del voto de castigo. Esto en la democracia clásica no está contemplado, creando problemas posteriormente de legitimidad y de operación política, ya que accede al poder alguien que no tenía la capacidad, competencia, etcétera. España, con el tiempo, entró en problemas económicos y sociales, sumando esto a la crisis global del 2008, dio como resultado una España en sus peores momentos.

*Dr. Erasmo Zarazúa Juárez es académico e investigador del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México


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