Académico explica cómo el biofeedback ayuda a combatir la depresión

Jue, 11 Abr 2019
En la Maestría en Orientación Psicológica y en el Doctorado de Investigación en Psicología se entrena al alumnado en el uso de equipos de retroalimentación para la atención de distintas poblaciones
  • Donald Moss impartió un taller acerca del biofeedback en la IBERO (Valentina González/IBERO)
  • Dr. José Esael Pineda Sánchez, jefe de prácticas de la Maestría en Orientación Psicológica(Valentina González/IBERO).

La retroalimentación biológica (biofeedback) o la psicofisiología clínica es un tratamiento auxiliar en padecimientos como la depresión, la ansiedad, la fibromialgia, en la rehabilitación para el trauma craneoencefálico, en pacientes cardiacos y en posinfartados, así como en el dolor crónico y en una extensa gama de enfermedades, explicó el Dr. José Esael Pineda Sánchez, jefe de prácticas de la Maestría en Orientación Psicológica.  

El académico aseguró que esta técnica, basada en la variabilidad de la frecuencia cardiaca, ha demostrado ser más eficaz en el tratamiento de la depresión porque entrena una parte del sistema nervioso autónomo que, regularmente, se asocia con la disminución de la tasa cardiaca -la rama parasimpática- que ha demostrado tener efectos positivos en el estado de ánimo.

“Quienes acuden con un cuadro de depresión son pacientes que han tratado con fármacos o con psicoterapia, pero que no han experimentado cambios en los síntomas. Ellos se benefician más de este tipo de prácticas que complementa la terapia farmacológica y la psicoterapia. Este mecanismo no invade, no irrita, no maltrata, esto es muy importante porque en muchas ocasiones los tratamientos alternativos son invasivos con las personas y podrían provocar malestar”, señaló el Dr. Pineda.

El académico explicó que para la aplicación del biofeedback se requiere de un equipo (sensores sencillos) que miden cambios en la frecuencia cardiaca, el flujo sanguíneo y la temperatura periférica de la piel que están relacionados con la regulación de la emoción.

“Esta tecnología refuerza el apoyo de la psicoterapia convencional sobre todo cuando no tiene resultados deseables. Este entrenamiento no es mágico o una terapia única, en este tipo de casos es importante que se tenga una visión integral pues es muy importante que se tenga el apoyo con retroalimentación”.

El investigador explicó que la retroalimentación biológica suele de ser de gran apoyo cuando se atiende a pacientes resistentes o difíciles de adherirse a un tratamiento psicoterapéutico. También cuando se trata de padecimientos como la incontinencia urinaria y o fecal, los trastornos de ansiedad y depresión, los trastornos de estrés postraumático.

También habló de la coadyuvancia en enfermedades crónico-degenerativas tales como diabetes mellitus, hipertensión arterial, el cáncer, la fibromialgia. En estos otros niveles ha demostrado que ayuda a regular la respuesta en estos padecimientos.

El biofeedback ayuda en el caso de pacientes con dolor crónico o cáncer porque hay una regulación del dolor, pues el objetivo y las técnicas de la retroalimentación biológica ayudan a regular los ritmos biológicos. Sin embargo, también apoya en la adherencia terapéutica, es decir, cuando el paciente se está atendiendo por un nuevo diagnóstico que requerirá de cambios en el estilo de vida, en este caso la ayuda se relaciona con el manejo de estrés.

En la Maestría en Orientación Psicológica se entrena a los alumnos en el uso de equipos de retroalimentación, con un enfoque integrativo. La bondad de este posgrado es la cantidad de práctica clínica supervisada en el campo.

Donald Moss visita la IBERO

El Dr. Donald Moss, decano en la facultad de Psicología de la Salud en Saybrook Graduate School en San Francisco, California, visitó la IBERO para impartir un taller sobre los fundamentos de la viabilidad de la frecuencia cardiaca.

En entrevista, Moss destacó que alrededor del mundo, las enfermedades relacionadas con el estrés son alarmantes y la medicina moderna y occidental no ofrece opciones de tratamiento. En cambio, la psicofisiológica y el biofeedback es una propuesta que podría ayudar.

“Normalmente, cuando la gente está enferma el sistema nervioso autónomo (simpático y parasimpático) está en desbalance. Y este tratamiento busca equilibrar la actividad de ambos sistemas en el cuerpo. Esta herramienta ha probado su efectividad para tratar la ansiedad, estrés, así como el asma, fibromialgia, dolor crónico, etc.”, platicó Moss.

El especialista enfatizó que la frecuencia cardiaca nunca debe ser algo estable, pues más variabilidad es sinónimo de salud. En el caso de la fibromialgia o la ansiedad, la variabilidad de la frecuencia cardiaca es reducida; en este caso, el tratamiento busca subir la variabilidad de la frecuencia.

Moss, quien es parte del comité que certifica internacionalmente a las personas que pueden hacer psicofisiología, dijo que su universidad está muy interesada en generar una red alrededor del mundo con estudiantes y académicos que deseen capacitarse y aplicar este conocimiento.

Como resultado de la visita del Dr. Moss, se estableció colaboración con investigadores nacionales especializados en biofeedback y neurofeedback, así como en neurociencias, con la finalidad de conformar una red nacional de colaboración en psicofisiología básica y aplicada, y explorar la posibilidad de ofrecer un programa de certificación internacional por parte de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Valentina González/ICM


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