Clínica de Bienestar IBERO hace recomendaciones frente al COVID-19

Mié, 18 Mar 2020
Alertan que durante un período de distanciamiento social, cuarentena o aislamiento, se puede experimentar miedo, ansiedad, depresión o ira
  • El distanciamiento social significa mantener un espacio seguro (aproximadamente dos metros) de los demás (Tomada de AFP).

El Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana, a través la Clínica de Bienestar Universitario (CBU), pone a disposición de la comunidad universitaria distintas recomendaciones de la American Psychological Association (APA) ante el impacto evolutivo del COVID-19.

Los especialistas señalan que, en un esfuerzo por frenar la propagación del virus, es importante que las personas que hayan contraído o que estuvieron expuestas al nuevo coronavirus tomen medidas de distanciamiento social, cuarentena o aislamiento.

El distanciamiento social significa mantener un espacio seguro (aproximadamente dos metros) de los demás y evitar espacios de reunión como escuelas, cines, salas de conciertos y transporte público.

La cuarentena implica evitar el contacto con otras personas si una persona ha estado expuesta al coronavirus.

El aislamiento implica la separación de un individuo que ha contraído COVID-19 para evitar que se propague a otros.

En ese sentido, investigaciones han encontrado que durante un período de distanciamiento social, cuarentena o aislamiento, se puede experimentar:

a. Miedo y ansiedad

Puede sentirse ansioso o preocupado porque usted o integrantes de su familia contraigan COVID-19 o lo transmitan a otros. Es normal tener preocupaciones sobre la obtención de alimentos y suministros personales. Algunas personas pueden tener problemas para dormir o para concentrarse en las tareas diarias.

b. Depresión y aburrimiento

Una pausa en el trabajo y otras actividades significativas interrumpe la rutina diaria y puede provocar sentimientos de tristeza o mal humor. Los periodos prolongados de tiempo en el hogar también pueden causar aburrimiento y soledad.

c. Ira, frustración o irritabilidad

La pérdida de libertad asociada con el aislamiento y la cuarentena a menudo puede ser frustrante. Se puede experimentar enojo o resentimiento hacia aquellos que han emitido órdenes restrictivas, así como por el hecho de estar expuesto al virus debido a la negligencia de otras personas.

d. Estigmatización

Estar enfermo o haber estado expuesto a alguien que tiene COVID-19 puede ocasionar sentirse estigmatizado por otras personas que temen contraer la enfermedad si interactúan con usted.

e. Poblaciones vulnerables

Las personas con afecciones de salud mental preexistentes y los trabajadores de atención médica pueden tener un mayor riesgo de experimentar angustia psicológica cuando se involucran en distanciamiento social, cuarentena o aislamiento.

Las personas con discapacidades que requieren dietas especializadas, suministros médicos, asistencia de cuidadores y otras adaptaciones también corren el riesgo de sufrir desafíos psicológicos durante una pandemia, debido a que es más difícil recibir la atención que requieren.

f. Como hacerle frente

Ante aislamiento social o cuarentena, los expertos recomiendan planificar el tiempo, saber a quién contactar para obtener apoyo psicosocial y cómo abordar cualquier necesidad de salud física o mental que usted o su familia puedan tener.

g. Limitar el consumo de noticias a fuentes confiables

Es importante obtener información de salud pública precisa y oportuna con respecto a COVID-19, pero una exposición excesiva a la cobertura mediática del virus puede conducir a una mayor sensación de miedo y ansiedad. Los psicólogos recomiendan equilibrar el tiempo dedicado a las noticias y las redes sociales con otras actividades no relacionadas con la cuarentena o el aislamiento, como leer, escuchar música o aprender un nuevo idioma. Las asociaciones de confianza como la Organización Mundial de la Salud son fuentes ideales de información sobre el virus.

h. Diseñe y siga una rutina diaria

Mantener una rutina diaria puede ayudar a adultos y niños a preservar un sentido de orden y propósito en sus vidas a pesar de la falta de familiaridad del aislamiento y la cuarentena. Intente incluir actividades diarias regulares, como trabajo, ejercicio o aprendizaje, incluso si deben ejecutarse de forma remota. Integre otros pasatiempos saludables según sea necesario.

i. Manténgase conectado virtualmente con otros

Las interacciones cara a cara pueden ser limitadas, pero los psicólogos sugieren usar llamadas telefónicas, mensajes de texto, videochats y redes sociales para acceder a instancias de apoyo. Si te sientes triste o ansioso, utiliza estas conversaciones como una oportunidad para discutir tu experiencia y las emociones asociadas. Comuníquese con aquellos que conoce que se encuentran en una situación similar. Ya se han formado grupos de Facebook para facilitar la comunicación y el apoyo entre las personas a quienes se les pide que se pongan en cuarentena.

Confiar en las mascotas como apoyo emocional es otra forma de mantenerse conectado. Sin embargo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan restringir el contacto con las mascotas si contraes COVID-19 hasta que se conozcan los riesgos de transmisión entre humanos y animales.

j. Procurar estilo de vida saludable

Dormir lo suficiente, comer bien y hacer ejercicio en casa si es posible. Evitar el uso de alcohol o drogas como una forma de lidiar con el estrés del aislamiento y la cuarentena. Si tiene un psicólogo, comuníquese con él antes de una cuarentena potencial para ver si pueden continuar sus sesiones mediante llamadas telefónicas o en línea.

k. Control del estrés y mantenerse positivo

Examinar las preocupaciones para saber si son reales. Evitar pensamientos catastróficos, en cambio, concéntrese en lo que se puede hacer y aceptar las cosas que no pueden cambiar. Una forma de hacerlo es llevar un diario de cosas por las que se siente agradecido. También puede optar por descargar aplicaciones que ofrecen ejercicios de mindfulness y relajación.

Centrarse en las razones altruistas para el distanciamiento social, la cuarentena o el aislamiento también puede ayudar a mitigar la angustia psicológica, pues tomar tales medidas, está reduciendo la posibilidad de transmitir COVID-19 y protegiendo a los más vulnerables.

Cuando termine la cuarentena

Después de un periodo de cuarentena o aislamiento pueden existir emociones encontradas, que incluyen alivio, gratitud, sentimientos de crecimiento personal y espiritualidad; pero frustración o ira hacia las personas infectadas. Es normal sentirse ansioso, pero se debe pedir ayuda si se experimentan síntomas de estrés extremo, como problemas constantes para dormir, incapacidad para llevar a cabo rutinas diarias o un aumento en el consumo de alcohol o droga.

La Universidad Iberoamericana, de la mano de la red ECOs, atiende el compromiso de difundir información certificada acerca del COVID-19. 

Redacción IBERO

 

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