Conversatorio en la IBERO: Violencia en México también se refleja en el drenaje

Jue, 6 Jun 2019
Julio César Cu Cámara 'El Buzo de Alcantarilla' participa en el ‘Conversatorio Ciencia y Tecnología para la Paz’, organizado por la Vicerrectoría Académica de la IBERO
  • Sr. Julio César Cu Cámara “El Buzo de Alcantarilla”.
  • Cu acudió a la IBERO como uno de los participantes del ‘Conversatorio Ciencia y Tecnología para la Paz’.
  • Aceptó la invitación a la Universidad para dar a conocer el trabajo que un buzo de drenaje hace en la Ciudad de México.
  • Julio César Cu vestido con su equipo de buzo de drenaje (Foto: alamy.com).

La violencia que se vive en México también se refleja en su drenaje profundo, pues hace tres décadas se sacaban cuerpos humanos muy de vez en cuando, y ahora cada vez más seguido se rescatan cuerpos de personas que al parecer fueron asesinadas, mencionó Julio César Cu Cámara 'El Buzo de Alcantarilla'.

En entrevista previa a su participación en el ‘Conversatorio Ciencia y Tecnología para la Paz’, organizado por la Vicerrectoría Académica de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, Cu Cámara, buzo de drenaje, explicó que algunos de esos cuerpos que ha hallado llegan a presentar señales, aparentemente, de tortura; y otros están desmembrados, pero esto debido a la putrefacción y por encontrarse sumergidos en el agua.

Cuestionado acerca de si el drenaje se ha convertido en una especie de fosa clandestina, el buzo dijo que es probable. “Podría ser que eso esté pasando, que se esté incrementando la aparición de cuerpos y de personas desaparecidas en el drenaje”. Es por ello que la Procuraduría General de la República, cuando se tienen sospechas, ha pedido apoyo al señor Julio César, buzo del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX), para buscar a personas desaparecidas en el drenaje.

Sobre su participación en el conversatorio realizado en la IBERO, Cu mencionó que aceptó la invitación que le hizo la Mtra. Adela Salinas Salinas, adscrita a la Vicerrectoría Académica y coordinadora del programa ‘Conversatorios para la Educación y Construcción de Paz en México’, para dar a conocer el trabajo que un buzo de drenaje hace en la Ciudad de México, que no se limita a atender inundaciones, “porque trabajamos los 365 días del año en diferentes labores: de mantenimiento, de limpieza y de rescate de equipo; para que esta ciudad funcione bien”.

Ya que en los conversatorios organizados por Salinas los participantes (académicos, estudiantes y actores sociales) comentan cómo cada uno de ellos y ellas ayudan a construir la paz en México, el Sr. Julio César, desde su experiencia de buzo de drenaje, recomendó que la gente no tire basura al drenaje, que se reaprovechen las aguas residuales y que se cuiden los mares y ríos.

Asimismo, que las personas sean más conscientes del cuidado del agua potable, usar la necesaria y no desperdiciarla, porque tener agua a disposición conlleva una paz, ya que la gente está tranquila al saber que no tendrá carencia del líquido vital, cuya falta ocasiona problemas.

El hombre que bucea bajo un mar de gente

Desde hace 35 años, Julio César Cu Cámara trabaja en el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, para el cual inspecciona el nivel de azolve y rastrea objetos que se encuentran en el fondo de algunas coladeras, en el drenaje profundo y en las plantas de bombeo encargadas de expulsar el agua que se desecha de las casas y que se acumula por la lluvia.

Aunque ingresó a SACMEX como ayudante de dibujante, posteriormente le ofrecieron el puesto de buzo de drenaje, al saber que él ya buceaba. La razón es que, “cuando entré, se necesitaban tapar unas compuertas y limpiar unas rejillas, y aunque tenían equipo de buceo en el Sistema, no lo utilizaban; entonces me ofrecieron a mí ese trabajo y lo acepté”.

Pero más allá del buceo, que obviamente es la habilidad indispensable para ese puesto, también es muy importante tener una total tranquilidad, para no desesperarse por trabajar en lugares cerrados, estrechos y totalmente a ciegas, que es el ambiente donde Julio César Cu labora limpiando el drenaje.

Para su profesión, Cu Cámara se viste con un equipo seco, que originalmente se usa en Noruega para bucear en aguas muy frías, y que en México se emplea para sumergirse en las aguas negras, pues al ser totalmente hermético evita a quien lo viste tener contacto directo con el agua sucia. El equipo se complementa con una escafandra, a través de la cual se suministra aire al buzo y se establece comunicación entre él y una de las personas en la superficie que le asisten.

Como SACMEX tiene diferentes plantas de bombeo, 'El Buzo de Alcantarilla' puede sumergirse durante media hora, tres o cuatro horas; a ocho, 35, 40 y hasta 50 metros. Pero sin importar la profundidad, porque desde los 10 centímetros ya no se ve nada, siempre se orienta a través del tacto y la escafandra que, al estar equipada con un radio y audífonos, le permite hablar con “la gente que me atiende arriba, que va viendo dónde estoy y me va orientando”.

Esas personas en la superficie son tres: dos ayudantes, encargados de agarrar la manguera a la que está amarrado el buzo, que le lleva el aire y le mantiene en comunicación; y un tender, es decir, la persona encargada de manejar la consola en la que ve cuánto aire tienen los tanques del buzo, a qué profundidad está y, “quien me da indicaciones o a quien le digo si necesito algún material. Por eso el tender es básicamente mis ojos y quien me cuida”.

Con picos, palas y ganchos especiales el buzo retira la basura del drenaje. Y aparte de la limpieza, rescata algunos materiales, por ejemplo, alguna bomba que se haya llegado a caer.

Si bien cuando trabaja piensa que nada más está buceando, y se olvida de que lo hace entre desechos, el señor Julio César Cu Cámara sabe que la suya es una profesión bastante peligrosa, pues se encuentra sumergido en aguas contaminadas con todo tipo de desechos; químicos, industriales y cadáveres de animales y personas. No obstante el peligro, considera que vale la pena ser buzo de drenaje, un puesto en el que “yo pensaba quedarme tres meses, y ya llevo 35 años”.

Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM