Develan en la IBERO memorial en honor a la vaquita marina

Jue, 27 Sep 2018
El Mtro. David Fernández Dávalos afirma que se debe replantear la relación de la humanidad con la naturaleza y la biodiversidad
  • La develación de la escultura se efectuó frente al edificio S de la IBERO (Alberto Hernández/IBERO).
  • El escultor Patricio Robles Gil donó la obra a la IBERO (Alberto Hernández/IBERO).
  • El Rector David Fernández Dávalos pidió reflexionar sobre la relación de la humanidad con la naturaleza (Alberto Hernández/IBERO).
  • Un minuto de silencio por el fracaso de salvar a la vaquita marina (Alberto Hernández/IBERO).
  • Estudiantes y autoridades escucharon el llamado del Mtro. David Fernández Dávalos para cuidar el medio ambiente y la biodiversidad (Alberto Hernández/IBERO).
  • El Memorial consta de la reproducción de un cráneo de vaquita marina en bronce (Alberto Hernández/IBERO).

Hemos fracasado en el intento por salvar a la vaquita marina; la responsabilidad ha sido nuestra y ahora debemos plantearnos como papel primordial la defensa del medio ambiente y la biodiversidad, señaló el Mtro. David Fernández Dávalos, Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, durante la develación del Memorial Marsopa Vaquita II.

Durante el evento convocado por el Programa de Medio Ambiente de la IBERO, el Rector agradeció al escultor Patricio Robles Gil la donación del Memorial —que consta de la reproducción en bronce del cráneo de una vaquita marina—, pues consideró que ayudará a revisar la lógica que ha seguido el ser humano frente a la naturaleza.

En este sentido, destacó que hay tres visiones sobre la naturaleza que debemos romper: primero,  que es algo externo a nosotros, es decir, debemos entender que formamos parte de ella; segundo, no verla sólo como proveedora de recursos; y tercero, no debe ser objeto de explotación. El eje que debe marcar nuestro actuar, comentó, es que está bajo nuestro cuidado.

“Se nos ha encomendado, por ser (nosotros) la expresión más alta de la evolución, el cuidado del conjunto de lo que somos y tenemos; no para explotarlos y sacar beneficios sólo para los seres humanos, sino el cuidado y la corresponsabilidad que tenemos con todos los seres vivos en este planeta”, apuntó el Padre Fernández Dávalos.

Agregó: “Espero, deseo, que esta escultura tenga como función recordarnos nuestra responsabilidad con el entorno en el que nos desenvolvamos, para cuidarlo, protegerlo y desarrollarlo en bien de todos los seres vivos que habitamos este planeta”, y para construir una comunidad universitaria solidaria con la biodiversidad.

Por su parte, Patricio Robles dijo que es una vergüenza que la vaquita marina esté al borde de la extinción, a pesar de los más de 100 millones de dólares que el gobierno mexicano invirtió para salvar a este cetáceo, cuyo número oscila en la actualidad entre los 15 y 30 ejemplares.

Apuntó que la escultura que donó dejará testimonio de todas esas historias que estamos perdiendo. Llamó a los estudiantes de la IBERO a obtener el conocimiento necesario para su desarrollo profesional, pero sobre todo para servir y comprometerse “a buscar la permanencia de la vida en la tierra y conservar la biodiversidad".

Iván Cabrera

 

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