En México no existe la aplicación de la ley con perspectiva de género

Mié, 18 Abr 2018
La abogada Ana Katiria Suárez, autora del libro ‘En legítima defensa’, sostuvo un ‘Diálogo con estudiantes de la IBERO: la justicia de las mujeres en tiempo de crisis’
Ana Katiria fue defensora de Yakiri Rubio, quien fue encarcelada por asesinar a su violador
  • Ana Katiria Suárez Castro, defensora de derechos humanos y defensora de género.
  • Ana Katiria es egresada de la Licenciatura en Derecho de la IBERO y autora del libro 'En legítima defensa'.
  • Asistentes al 'Diálogo con estudiantes de la IBERO: la justicia de las mujeres en tiempo de crisis’.
  • Mario Cruz, Ana Katiria Suárez y Geraldina González.
  • Mario Cruz, Ana Katiria Suárez y José Luis Caballero.

En México no existe la aplicación de la ley con perspectiva de género, señaló Ana Katiria Suárez Castro, quien como abogada de Yakiri Rubio (mujer que en legítima defensa  asesinó al sujeto que la violó), visibilizó cómo la autoridad manipula, transgrede y violenta los derechos humanos de las víctimas y de las mujeres.

En el ‘Diálogo con estudiantes de la IBERO: la justicia de las mujeres en tiempo de crisis’, realizado en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, Suárez dijo que la defensa de género es una necesidad, y “los grupos vulnerados y vulnerables necesitan ser representados y protegidos por aquellos que tenemos un poco más de privilegios, y no me refiero a económicos, me refiero a conocimientos”.

A quienes acudieron a escuchar su plática, organizada por el Departamento de Derecho, les aclaró que entre las comunidades vulnerables, vulneradas y violentadas se encuentran las personas transgénero, transexuales, bisexuales, lesbianas, homosexuales, indígenas, de la tercera edad y niños, “todos aquellos que están sujetos a ser abusados; por quién, por quien ostenta el poder”.

En el tema específico de la violencia contra las mujeres, Ana Katiria, egresada de la Licenciatura en Derecho de la IBERO, fue enfática al decir “no podemos tolerar, ni minimizar, ni seguir normalizando la violencia y el dolor que vivimos todos los días…Hasta cuándo vamos a considerar que los casos de violencia familiar y violencia de  género son casos menores; cuando nuestra hermana esté muerta, cuando nuestra madre esté muerta”.

Consideró que se deben visibilizar la misoginia y el machismo que se viven en todas las clases sociales y se dan en todos los ámbitos de poder, en las familias, en las escuelas, en las empresas, en las instituciones de gobierno.

La visibilización de los feminicidios, violaciones y casos de acoso sexual en contra de las mujeres, “nos debe de hacer responsables de avanzar y exigir a las autoridades protección, contención y todas las medidas cautelares que puedan servir para generar una estabilidad en la vida de las mujeres. No podemos vivir con tanto miedo, no puede ser. No podemos caminar siempre pensando que nos acecha una agresión”.

“Estamos en una etapa donde la violencia de género está peor que nunca, quizá por la visibilización que se le da o quizá porque los agresores sienten una afrenta directa y una confronta con esta situación de tantos movimientos de defensa de género. Y hoy sigo aquí, sentada, resistiendo, y no me voy a callar”, aseveró Suárez, defensora de derechos humanos y defensora de género.

Y es que esta mujer que litiga con perspectiva de género reconoce que en México a las abogadas “nos cuesta diez veces más trabajo transitar en una carrera de litigio penal”; porque es “una materia del derecho acostumbrada a un poder patriarcal. Y el exigir justicia y verdad ante las autoridades que ostentan el poder, a una mujer nos resulta mucho más difícil”.

“La violencia de género institucional se hace visible en cada uno de los asuntos que llevamos. Pero bueno, la idea es resistir hasta encontrar que ese picar piedra genere un cambio, y para las generaciones que nos siguen pueda ser mucho más sencillo o mucho más normal el poder exigir justicia, y no asumir o normalizar esta violencia”.

En ese sentido, su libro En legítima defensa, donde narra el caso de Yakiri Rubio, “es una bitácora de lo que cuesta ser defensora en este país, dando la cara por una mujer en un sistema machista, misógino y patriarcal”.

Y ya que su plática se llevó a cabo en un recinto académico, opinó que las universidades son semilleros importantes para cambiar el tránsito social en cuanto a violencia de género se refiere.

La educación y la información son herramientas poderosas para generar un cambio de conciencia a favor del respeto a la vida y dignidad de las personas, sobre todo a las que pertenecen a las minorías o a  comunidades vulnerables y vulneradas, concluyó Ana Katiria Suárez, especialista en materia penal y maestra en ciencias penales y criminología.

El Dr. José Luis Caballero Ochoa, director del Departamento de Derecho, dio la bienvenida a la IBERO a Ana Katiria, quien durante su diálogo estuvo acompañada por el Dr. Mario Cruz Martínez y  la Mtra. Geraldina González de la Vega, académicos de ese mismo departamento.

Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM

 

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