IBERO publica libro ‘Voces de Yomol A’tel. Una experiencia de economía social y solidaria’

Vie, 3 Ene 2020
El texto fue presentado, entre otros, por el Rector y la Vicerrectora
  • Enrique Pieck Gochicoa, Martha Roxana Vicente, Stefano Sartorello, Sylvia Schmelkes y Jorge Mario Flores.
  • Dr. Enrique Pieck Gochicoa, académico del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación.
  • Maestra Sylvia Schmelkes del Valle, Vicerrectora Académica.
  • Maestro David Fernández Dávalos, S.J., Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
  • Javier Alejandro Rodríguez Márquez, miembro de Yomol A’tel.
  • Manuela.
  • Martín.
  • Claudia.
  • Julio César.
  • Laura.

La Universidad Iberoamericana Ciudad de México publicó el libro Voces de Yomol A’tel. Una experiencia de economía social y solidaria, cuyos autores son la Comunidad de Yomol A’tel, y Enrique Pieck Gochicoa y Martha Roxana Vicente Díaz, académicos del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (Inide) de la IBERO.

El Dr. Pieck dijo, en la presentación del texto, que éste narra el camino recorrido por la iniciativa Yomol A’tel en su lucha por mejorar las condiciones de vida de las familias tseltales del norte de Chiapas. Y agregó que la publicación del libro se deriva de un proceso de sistematización de experiencias (iniciado en 2014), el cual estuvo acompañado por la línea de investigación Educación, trabajo y pobreza del Inide, que permitió a Yomol A’tel generar un espacio participativo para construir conocimiento y reflexionar sobre su práctica.

El investigador destacó que la complejidad organizacional de Yomol A’tel (que en tseltal significa juntos trabajamos, juntos soñamos y juntos caminamos) rebasa cualquier definición, pues es más que un grupo de cooperativas dedicadas al proceso de café, miel y jabones; es más que una planta procesadora de caficultores que produce materias primas para exportación; y va más allá de un conjunto de cafeterías en recintos universitarios.

Pues como señala Javier Alejandro Rodríguez Márquez, uno de los miembros de Yomol A’tel: “No sólo vendemos café, defendemos la tierra de las comunidades, que se ha conseguido a base de lucha y resistencia; no sólo cuidamos los cafetales, defendemos un manejo ancestral del trabajo en la parcela y creamos soberanía alimentaria; no sólo hacemos jabones, creamos espacio para el diálogo entre las mujeres organizadas.

No sólo damos créditos, financiamos la diversificación de productos e ingresos, y disminuimos el riesgo de escasez de alimentos; no sólo operamos cafeterías, creamos un puente de comunicación y entendimiento entre dos realidades diametralmente opuestas; no sólo generamos utilidades, cambiamos la cultura de asistencialismo y subsidio a fondo perdido, por una cultura de reinversión; no sólo creamos puestos de trabajo, abrimos espacios para crear nuevas formas y organizaciones”.

Para dar cuenta del caminar de este proyecto, el libro recurrió a las voces de quienes han participado en esta experiencia y se han convertido en figuras claves de su historia: cafeticultores, productores de miel, productoras de jabones, fundadores de la organización, directivos responsables de los diferentes procesos, estudiantes de servicio social, entre otros. “Se generó así un largo proceso en que los integrantes del proyecto elaboraron sus relatos para dar cuenta de su experiencia dentro de la organización”, detalló Pieck.

Resaltó que, ante la coyuntura actual de México, se abre la oportunidad y la necesidad de orientar la investigación a la comprensión de las prácticas de actores organizados bajo el esquema de empresas sociales y solidarias.

“A través de un enfoque como la sistematización, con la capacidad de abordar las contradicciones que se puedan encontrar en las experiencias de sujetos concretos, sin minimizarlas o idealizarlas, esta publicación busca aportar al conocimiento de un espacio que aspire a la transformación estructural y al desarrollo de un sistema político y económico fundamentado en relaciones de solidaridad y justicia social, intenta abrir un espacio donde se hacen presentes las voces de personas que en el día a día buscan la forma de organizarse para trabajar, producir y relacionarse con una lógica distinta”.

El libro, ratifica el compromiso de la línea Educación, trabajo y pobreza por promover investigación sobre alternativos de formación para el trabajo como las que ofrece Yomol A’tel, que es, “una experiencia alternativa al modelo excluyente, que constituye una respuesta a la crisis económica por la que atraviesa el país desde hace varios lustros, a la pauperización creciente de grandes sectores de la población y a la falta de alternativas económico-productivas para los sectores que viven en situación de pobreza”.

La sistematización de un proyecto de transformación económica y social

La Maestra Sylvia Schmelkes del Valle, vicerrectora académica de la IBERO, consideró que la obra es un gran libro, porque sistematiza la experiencia de Yomol A´tel, un significativo proyecto de economía solidaria constituido por un conjunto de cooperativas en la zona tseltal de Bachajón, Chiapas, “y porque lo hace de una forma innovadora, y desde mi punto de vista, excepcional”.

“Lo digo porque la sistematización la hacen los autores, pero a partir de lo que narran (y por lo mismo reflexionan sobre su experiencia) los actores.  El libro es, como el título lo indica, una reunión de voces de los diferentes niveles de participación en las cooperativas y los proyectos que reúne Yomol A´tel”.

Añadió que es un libro, como dicen los autores al principio del mismo, que narra no lo que pasa, sino lo que les pasa, a todos los que en él encuentran voz.  Los coordinadores del texto no imponen categoría alguna para ordenar la información, permiten que el relato fluya desde quienes han vivido la experiencia.  Es un trabajo etnográfico, pero también participativo.  Es una narrativa a la vez crítica y esperanzadora, porque los actores han vivido, todos ellos, ambos sentimientos.  Es una oportunidad brindada a quienes han construido este proyecto de pararse a pensar, a mirar, para que otros, los sistematizadores, se paren a escuchar. 

“Quienes sistematizan son todos los que participan.  Y al hacerlo, adentran al lector en su vida personal, en sus reflexiones, en sus dudas, en sus aprendizajes, en sus temores y en sus esperanzas.  Y desde su mirada personal tejen la historia de Yomol A´tel y generosamente nos la brindan a los lectores, quienes gracias a ellos podemos vivir y sentir lo que ellos en conjunto han vivido y sentido, y lo que este proyecto representa”.

Entre las cosas que más impactaron a la Mtra. Schmelkes de Voces de Yomol A’tel. Una experiencia de economía social y solidaria, señaló:

  • Es una experiencia que deja huella en todo aquel que pasa por ella, pues no hay nadie que no quede marcado por haber participado en Yomol A´tel, y ninguna de las múltiples voces deja de decirlo.  Es así porque, como alguno de ellos lo dice, Yomol A´tel se convierte en proyecto de vida, claramente para los que están en Chiapas. Es distinto para los tseltales que para los caxlanes (no indígenas): para los primeros, es la visualización de una alternativa de vida.  Para ambos, es una intensa experiencia de aprendizaje. 
  • Prima la idea de que el proyecto defiende la tierra, la cultura de los indígenas y su comprensión de la vida buena, y de lo que se busca es su vida digna.  Nunca está lejos de los relatos una profunda espiritualidad, a veces derivada de una fe profunda, como en el caso de los indígenas tseltales, en otras ocasiones producto de la entrega a lucha por la justicia.  Es un sueño de una organización de base, de un proyecto alternativo de desarrollo, independiente, autónomo, en manos de sus socios, respetuoso de la madre tierra, comunitario, participativo, de servicio al buen vivir. 
  • Es una experiencia profundamente intercultural, no desprovista de conflictos, en la que entran en relación dos visiones del mundo: uno occidental capitalista, otro centrado en el lekil kuxlehal; uno comunitario, otro vinculado al mercado; uno con ritmo lento y contemplativo, otro acelerado buscando la utilidad. 

“Los choques se dan por estas dos visiones, procedentes de dos mundos: quienes se desesperan por la ineficiencia y quienes repudian el apresuramiento; quienes están convencidos de que se puede empresarializar la cooperativa y a quienes se resisten a alejarse de la visión comunitaria.  Conflictos también porque la necesidad de cumplir con los clientes conduce a veces a decisiones dolorosas que afectan a las personas, lo que contradice la explícita filosofía de que la persona es el centro del quehacer”. 

· Es una experiencia profundamente educativa. Es aprender a capturar fichas técnicas en la computadora, a mezclar y tostar el café y a catarlo, a mejorar la miel recogida de las colmenas…  Es una escuela de participación porque la cooperativa es de todos y su voz debe ser escuchada… Es una escuela de organización, porque muchas veces es necesario poner orden, obedecer y mandar, seguir reglas, sacrificarse por los demás y por un bien mayor… Es una escuela de relaciones humanas, porque se trata de trabajar juntos por un objetivo común… Es una escuela de persistencia, pues el camino de cada proyecto de Yomol A´tel está sembrado de obstáculos. 

Para la Vicerrectora, el libro “es la sistematización más rica que conozco de un proyecto de transformación económica y social”, y consideró que Voces de Yomol A’tel. Una experiencia de economía social y solidaria, un “trabajo magno de sistematización de un proyecto ambicioso, audaz, soñador, será de gran utilidad para otros emprendimientos parecidos, de los cuales hay muchos en el país que requieren ser fortalecidos.

La IBERO reconoce e impulsa el conocimiento de los indígenas

Por su parte, el Maestro David Fernández Dávalos, S. J., Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, dijo que ésta publicó el libro porque le interesa recoger y difundir una experiencia de economía social, solidaria y producción indígena comunitaria.

Abundó que una de las tareas que tendrían que hacer las universidades jesuitas, como la IBERO, es avalar, reconocer, impulsar y dar sostén académico al conocimiento, saberes y experiencias de las clases subalternas, como los pobres, los indígenas, los campesinos y los artesanos; “porque son conocimiento válido y verdadero que es invisibilizado, marginado, menospreciado, por la razón occidental, académica, ilustrada”. Entonces, una de las tareas de la Universidad es hacer visible ese conocimiento válido, sistematizarlo, presentarlo y darle un estatuto epistemológico legítimo.

La universidad, como se concibe en la IBERO, es un diálogo de saberes; por lo que no sólo debe estar presente el saber occidental, científico y sistematizado por las mentes estudiadas; sino también los conocimientos ancestrales de los pueblos que componen México, y los conocimientos de las clases subalternas, dijo.

En una segunda reflexión de porqué la IBERO publicó Voces de Yomol A’tel, el Rector comentó (citando al Padre Ignacio Ellacuría) que fue porque la Universidad tiene una triple obligación: académica, ética y teológica.

1) Una obligación académica, “porque sólo desde el reverso de la historia podemos acceder más a la verdad misma de la historia, es decir, sólo los grupos que padecen la historia, quienes viven el reverso y padecen la realidad, son quienes nos posibilitan tener una mejor visión y acceder más cercanamente a la verdad”. En este sentido, son los grupos populares, quienes menos tienen que perder, los que tienen la mirada más limpia para mirar qué es la verdad de la realidad.

Entonces, académicamente, es decir, epistemológicamente, “tendremos una mirada más cercana a la verdad de lo real en la medida en que la compartamos con los grupos sociales, con los movimientos populares, con los grupos organizados del pueblo”.

2) Una obligación ética, porque “nosotros no podemos pasar delante de las grandes diferencias sociales y de los procesos de exclusión, de desprecio y de invisibilización de que son víctimas los pueblos indígenas, los grupos campesinos, los sectores populares y trabajadores en nuestro país. Tenemos la obligación ética de caminar junto con ellos, y hacernos responsables junto con ellos de la realidad que vive nuestro país; las realidades de injusticia, de exclusión, de minosvaloración”.

Esa, es una obligación de toda persona, independientemente de la fe que profese o de la situación en la que esté. Hacerse cargo de la realidad, cargar con la realidad, como decía Ellacuría, es una obligación fundamental de la universidad.

3) Una obligación teológica, en una universidad de inspiración cristiana, como es la IBERO, donde “sabemos que el Dios de Jesucristo tiene una preferencia particular por los grupos excluidos, marginados, oprimidos, y que son ellos un lugar privilegiado de la revelación de Dios, del Dios de Jesús. Entonces, la obligación teológica es: si queremos descubrir el verdadero rostro del Dios de Jesús, hemos de acercarnos también a los grupos populares, a los grupos excluidos que padecen la realidad”.

Esta triple obligación, académica, ética y teológica, es la que también animó a la Universidad Iberoamericana a “echar una mirada a una experiencia exitosa, colaborativa, esperanzadora, como es la experiencia de Yomol A’tel; porque ahí podemos encontrar la verdad de la realidad, podemos encargarnos de la realidad y podemos también descubrir una parte del rostro del Dios de Jesucristo”.

En ese orden de ideas, la IBERO entiende que los grupos subalternos, de indígenas, de campesinos, tienen todas las capacidades y conocimientos para poder ser actores de su propio destino, para salir adelante. “Y entonces lo que nosotros planteamos con ellos es una alianza, una colaboración mutua. Unas y otros aprendemos en el diálogo que establecemos. Nosotros nos formamos como universitarios. Ellos se forman igualmente cualificando su trabajo, su conocimiento y desarrollándolo con potencialidad, como actores capaces, plenos, autodeterminados y que conducen el proceso popular, el proceso social”.

Ese es el modo en que los retrata justamente el libro Voces de Yomol A’tel, a través del cual la Iberoamericana se hace aliada de un proceso social popular, conducido por los propios actores, campesinos indígenas de Chiapas; “y nosotros aprendemos a hacer universidad, aprendemos conocimientos que no tenemos”.

Voces de Yomol A’tel “es un libro plenamente universitario; porque plantea una alianza de mutuo aprendizaje y acompañamiento con los sectores populares, porque da valor académico y estatuto legítimo a los conocimientos y prácticas populares, y también porque nos ayuda a responder a esa triple obligación que ya dije, la obligación académica, ética y teológica que tenemos como Universidad de inspiración cristiana”.

La presentación del libro Voces de Yomol A’tel. Una experiencia de economía social y solidaria fue realizada en el Auditorio San Ignacio de Loyola de la IBERO. En la mesa del presídium estuvieron, además de la Mtra. Sylvia Schmelkes y el Dr. Enrique Pieck, Martha Roxana Vicente Díaz, autora; el académico de la Universidad de Tijuana, Jorge Mario Flores Osorio, comentarista; y el Director del Inide, Dr. Stefano Sartorello, moderador.

Entre los asistentes a la presentación se encontraban Manuela, Martín, Claudia, Julio César, Laura y Javier Alejandro, miembros de la Comunidad de Yomol A’tel y autores del libro, quienes compartieron con el resto de las y los presentes lo que les ha dejado ser parte del grupo de cooperativas y participar en la elaboración del texto.

Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM

 

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