Jesuitas delinean acciones para apoyar al pueblo venezolano

Vie, 8 Mar 2019
Del 4 al 6 de marzo se reunieron 51 laicos y sacerdotes, incluyendo 19 jesuitas, de distintas áreas profesionales y académicas para reflexionar sobre alternativas políticas a la crisis de Venezuela
La convocatoria fue por parte de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y El Caribe (CPAL)
  • La CPAL se reunió para buscar alternativas a la crisis venezolana (@ausjal).

Jesuitas de distintas áreas profesionales y académicas se reunieron en Lima, Perú, para reflexionar sobre alternativas políticas a la crisis que padece Venezuela. El eje central fue clarificar los factores principales de la problemática que vive el país y que afecta a la sociedad venezolana sin distinción de clases sociales, aunque muy particularmente a los sectores más empobrecidos.

“El dolor y la miseria creciente del pueblo venezolano, dentro y fuera de su país, nos entristece y nos interpela. Somos conscientes de que las causas que han llevado al deterioro de la democracia y las condiciones de vida del pueblo venezolano son de vieja data en Venezuela; con todo, la actual situación de miseria y quiebre de la institucionalidad de la democracia es éticamente intolerable y políticamente insostenible”, señala un comunicado de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y El Caribe (CPAL)

La CPAL, que convocó a 51 laicos y sacerdotes, incluyendo 19 jesuitas, asegura que los millones de migrantes presentes en casi todos los países de América latina (13% de la población venezolana) abren una ventana por la cual se asoma diariamente la pasión cotidiana -casi inaguantable- de la mayor parte de su pueblo; un pueblo que pasa hambre, que no tiene dónde recibir atención médica, que no cuenta con los mínimos servicios públicos, que sobrevive a pesar del irrisorio valor de la paga que recibe; un pueblo que es perseguido cuando protesta, que vive múltiples formas de control social y político, con un gobierno ahora cuestionado en su legalidad y cada vez más totalitario, que ha sido cooptado por un pequeño grupo de intereses corporativistas.

Movidos a la compasión ante el sufrimiento de tantas personas y después de analizar con profundidad la situación política, social, económica y geoestratégica de Venezuela, y buscando alternativas políticas a la crisis actual, los jesuitas quieren seguir:

  • Impulsando, junto con muchas otras personas y organizaciones, alternativas políticas y de servicio que rescaten la centralidad y la dignidad inalienable de cada ser humano. Por tal motivo rechazan todas las formas de violar los derechos humanos, y toda manipulación del poder político que pretenda imponer un orden que no reconozca el disenso, la pluralidad, los derechos colectivos de los pueblos originarios, las libertades civiles y políticas, tal como están consagradas en la Constitución Bolivariana de 1999.
  • Siendo solidarios y reforzar nuestro servicio y atención a los migrantes venezolanos en nuestros países, pues no solamente reconocemos su drama, sino que valorizamos su presencia y la riqueza que aportan en las sociedades que les acogen.
  • Promoviendo, de diversas maneras, una comprensión cada vez más fina y completa de la realidad venezolana a través del trabajo de investigación, publicación, divulgación, enseñanza y formación que se realiza en nuestros diversos servicios apostólicos para contribuir a reducir la desinformación, los prejuicios y la polarización que existe en la opinión pública y generar una auténtica solidaridad.

“Valoramos el interés de la comunidad internacional y sus iniciativas para ayudar al pueblo venezolano en la superación de la crisis. Creemos y defendemos expresamente el principio fundamental de la autodeterminación de todos los pueblos de la tierra”, se expresa en el comunicado.

Asimismo, enfatizaron que la ayuda que se requiere para la solución de los problemas actuales de Venezuela amerita que las medidas de presión que se ejerzan desde el exterior deben ser pensadas de manera que no causen más daño a los que sufren y son afectados por el mal que se pretende corregir. “Éticamente no es correcto ni bueno combatir un mal con otro mal que signifique empeorar la situación de miseria, exclusión y explotación de los pueblos, especialmente de los pobres e indefensos”, expresó la CPAL.

“Rogamos al Señor nuestro Dios por todos los que forman el cuerpo apostólico de la Compañía de Jesús en Venezuela, así como por todos aquellos que acompañan, defienden, promueven y trabajan por la integración de los migrantes en diversos países del subcontinente”.

Aquí, el comunicado completo de la CPAL:

http://ibero.mx/sites/default/files/mensaje-jesuitas-venezuela.pdf

Redacción IBERO


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