Pensamiento de Ellacuría posibilita ver soluciones en tiempos complejos: Rector

Jue, 19 Nov 2020
El Dr. Saúl Cuautle, Rector de la IBERO, participó en la mesa de diálogo ‘Violencia y justicia: sanciones, reparación del daño, mediaciones’
Envió un mensaje de bienvenida en esta actividad que formó parte de la ‘Cátedra Latinoamericana Ignacio Ellacuría SJ de análisis de la realidad política y social. Rupturas, suturas y reconstrucción social. ¿Cómo subsanar tejidos sociales maltrechos?’
  • Ignacio Ellacuría, S. J.
  • Doctor Saúl Cuautle Quechol, S. J., Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
  • Dr. Dante Aragón Moreno, académico del Departamento de Filosofía y moderador de la mesa.
  • Lic. Ernesto López Portillo, coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana (Foto: Pedro Rendón).

El pensamiento del Padre Ignacio Ellacuría ofrece la posibilidad, en estos tiempos de complejidad, de poder retomar postulados de su vasta obra para entablar diálogos que permitan vislumbrar soluciones a todo lo que la pandemia está dejando y mostrando, desde las limitaciones sociales, humanas, culturales, de salud y políticas, dijo el Doctor Saúl Cuautle Quechol, S. J., Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y del Tecnológico Universitario del Valle de Chalco (TUVCH).

Recordó que, para Ellacuría, no bastaba que con la dimensión intelectual se conociera la realidad. “Él especialmente se fijaba en que era necesario un momento ético en el que nos detuviéramos a comprender lo que ocurre, lo que ocurre en esta realidad, para luego influir en los acontecimientos y hacer que la realidad histórica y presente se encamine hacia la esperanza, hacia la realización del Reino de Dios; y no hacia un abismo, y no hacia una destrucción, no hacia una poca solidaridad entre los humanos”.

Por ello, es importante destacar que, para el jesuita Ellacuría, la universidad y sus académicos son actores principales, son actores sociales vivos y presentes para analizar la realidad; pero, sobre todo, “para dar respuestas a partir de cada uno de los enfoques que va resultando de esa mirada que hacemos a la realidad, de la justicia, la esperanza, la unión, el formar verdaderamente una comunidad de hermanos, una comunidad que logre romper todas las dinámicas, todas las situaciones que nos llevan a las distintas problemáticas sociales, especialmente que hoy vivimos”, dijo el Rector.

Es así que la Cátedra Latinoamericana Ignacio Ellacuría SJ de análisis de la realidad política y social, añadió el Padre Cuautle, es un evento internacional que permite discutir los planteamientos que Ellacuría hacia sobre la justicia y la política, reflexionando sobre los fenómenos de corrupción presentes en estos tiempos. En tanto que Violencia y justicia: sanciones, reparación del daño, mediaciones lleva a tener sobre la mesa estos temas, que invitan a la reconstrucción del tejido social, desde un sentido de reconciliación y de esperanza.

Finalmente, el Dr. Cuautle Quechol mencionó que las ideas vertidas a lo largo de esta jornada sin duda abonarán a la reflexión, a la crítica de la realidad y a la denuncia. “Pero también a la acción universitaria, siguiendo el camino que Ignacio Ellacuría nos dejó marcado”.

El imperativo ético ellacuriano

El Dr. Dante Aragón Moreno, académico del Departamento de Filosofía y moderador de la mesa, mencionó, parafraseando a Ellacuría: “Desde la Cátedra estamos conscientes que la politización y la excelencia universitaria, en vez de excluirse, se potencian mutuamente. Y que la transformación de sociedades excluyentes, precarizadas, violentas, vulnerables e injustas tiene que pasar también por la universidad, porque transformación y razón no tienen por qué estar en contradicción, sino que en las cuestiones históricas se reclaman y se exigen mutuamente”.

De esta manera, desde hace 15 años, desde la Cátedra se ha desplegado un análisis colectivo para la imaginación de lo alternativo y para la intervención desde la coyuntura, siguiendo las huellas y los gestos críticos y subversivos de Ellacuría, es decir, a través de una relación política con su legado.

“Por ello, conscientes de la necesaria mediación sociopolítica para construir un mundo desde la realidad histórica, no ha interesado repetir y custodiar celosamente los textos ellacurianos, sino repetir en dado caso su talante crítico y sus reflexiones comprometidas con la construcción de una sociedad alternativa, desde los problemas de nuestra especificidad latinoamericana”.

Desde el imperativo ético ellacuriano de: hacerse cargo, cargar y encargarse de la realidad, la Cátedra ha podido vincular universidad y praxis social desde un ignaciano modo de sentir y gustar de las cosas internamente, desde la perspectiva de los múltiples sectores y cuerpos excluidos, marginados y cosificados, “situación que nos ha convocado a la construcción de sociedades más humanas, menos violentas, menos excluyentes, menos desiguales y radicalmente democráticas”.

Coproducir la seguridad

En la mesa de diálogo Violencia y justicia: sanciones, reparación del daño, mediaciones también participó la Lic. Lidia Rodríguez, coordinadora de la Cátedra Ellacuría del Tecnológico Universitario del Valle de Chalco (TUCH), quien expuso el tema Valle de Chalco, violencia y desaparecidas.

Igualmente tomó parte la Lic. Alejandra Nuño, directora del Centro Universitario por la Dignidad y la Justicia Francisco Juárez S. J. del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), quien dijo que ahora que se siguen viviendo tiempos convulsos, hoy más que nunca es apremiante tener una investigación aplicada que sea pertinente, para visibilizar las violencias, las exclusiones y que se  atreva a increpar a los sistemas políticos.

Así como el Lic. Ernesto López Portillo, coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la IBERO, quien comentó que todas las violencias encontradas en los marcos teóricos de la prevención se han agudizado en México. Y los reportes que se producen permiten no tener dudas respecto a la evidencia, aunque la evidencia no necesariamente sea la base de las políticas públicas que se espera, desea y exige que sean transformativas. Es así que el Programa que coordina propone transitar, desde la competencia de saberes, hacia la construcción de tejidos de saberes.

Mencionó además que el paradigma hegemónico de seguridad, enfocado en el uso de la fuerza y la intervención militar, no responde a la pregunta de cómo reducir las violencias. Si se miran los programas nacionales de seguridad pública de los últimos cinco sexenios, no se puede  encontrar una acumulación de aprendizaje “donde la política de Estado madure a partir de lo que se ha logrado, lo que no se ha logrado y de interpretaciones basadas en la evidencia que permitan eso, evolucionar en el tiempo hacia políticas que sí respondan a la pregunta de cómo reducir las violencias”.

En tanto que la seguridad ciudadana propone que no hay manera de poner en el centro a las personas y a sus derechos en las políticas de seguridad si no existen procesos de coproducción de la seguridad. “Hay que trascender el paradigma que impone políticas de uso de la fuerza e intervención militar, que no resuelven y que no necesariamente se preguntan cómo resolver, cómo reducir las violencias, y sustituirlos por un paradigma participativo, colaborativo, con un enfoque local o hiperlocal”.

Eso quiere decir que se debe tener la capacidad de agudizar la mirada a determinadas violencias, a tematizar las violencias, a hacer tejidos de saberes en lugares específicos, a profundidad, con perseverancia en el tiempo, para lograr procesos transformativos que deben incluso activar procesos de revisión de todos los mecanismos de rendición de cuentas por parte de las autoridades públicas para encontrarse con la sociedad, con las diversas comunidades y en especial con los sectores silenciados, marginados y más vulnerados.

Que sea “un paradigma diferente de seguridad, construido desde abajo, construido desde el margen, construido calle por calle, para atender e intervenir fenómenos específicos que han sido identificados por las propias poblaciones”.

  • Notas relacionadas:

Ignacio Ellacuría, SJ, un faro que ilumina los esfuerzos universitarios en pro de los ddhh​

El silencio, consecuencia del crimen contra mártires de la UCA de El Salvador

Dialogan en la IBERO sobre memoria y legado de los Mártires de la UCA

Crear una sociedad más justa, objetivo de la Cátedra Ignacio Ellacuría

Una educación universitaria liberadora, el legado del Padre Ignacio Ellacuría

Texto: PEDRO RENDÓN/ICM

 

Para mayor información sobre este comunicado llamar a los teléfonos: 59 50 40 00, Ext. 7594, 7759
Las opiniones y puntos de vista vertidos en este comunicado son de exclusiva responsabilidad de quienes los emiten
y no representan necesariamente el pensamiento ni la línea editorial de la Universidad Iberoamericana.

Comunicación Institucional de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México
Prol. Paseo de la Reforma 880, edificio T, 5to piso, Col. Lomas de Santa Fe, C.P. 01219